Para tener en cuenta

La información es proporcionada solo con fines informativos y no debe ser usada con fines de diagnóstico o tratamiento. Además no debe sustituirse para diagnóstico y tratamiento profesional. No soy oftalmologa, solo presento noticias e informes que no suplantan la información del medico profesional.
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domingo, 29 de noviembre de 2015

LA MIRADA DE LOS NIÑOS CON PADRES CIEGOS...

Un estudio comprueba que los niños con visión normal cuyos padres son invidentes prestan menos atención a  los ojos. Su desarrollo está incluso por encima de la media, pero han aprendido a comunicarse de otra forma.

Aunque todos los padres están pendientes del primer día que su hijo dice "mamá" o "papá", la palabra no es ni mucho menos la primera forma en que los bebés se comunican. Una de las vías más importantes, según decenas de estudios psicológicos, es la cara y la mirada de los padres, que los niños aprenden a interpretar para saber qué sucede. Pero, ¿qué pasa en las familias en las que los padres son ciegos y el contacto visual entre padre e hijo no funciona?

Estos niños presentan mejor memoria y atención visual
El equipo de Atsushi Senju, de la Universidad de Londres, se hizo esta misma pregunta y diseñó una serie de experimentos que se publican esta semana en la revista Current Biology. Para averiguarlo, utilizó una tecnología de monitorización de la mirada (eye-tracking) y registró los movimientos de los ojos de 14 bebés con visión normal mientras interactuaban con sus padres invidentes. Las pruebas se realizaron una primera vez, cuando los niños tenían entre seis y diez meses, y en una segunda ocasión cuando tenían entre doce y dieciséis meses. Para tener una referencia diferente, los científicos hicieron la misma prueba con los niños y una persona vidente adulta a la que no conocían.




Lo que muestran los resultados es que, en comparación con los grupos en que padres e hijos ven, los niños con padres ciegos prestan menos atención a los ojos de los adultos. Estos mismos niños tienen un desarrollo normal e incluso sobresalen en algunas facetas como memoria y atención visual sobresalen de la media, quizá porque deben hacer un esfuerzo por conectar con sus padres por otras vías. "Los hijos de padres ciegos prestaban menos atención a las miradas de los adultos", explica Senju, "lo que sugiere que están aprendiendo activamente a comunicarse con sus progenitores y buscando la mejor manera de interactuar con ellos".


Lo que no esperaban en ningún caso, admiten los autores, es que estos niños destacaran tanto en habilidades memorísticas y de atención con una edad tan temprana como 8 meses. Es posible, supone Senju, que estas capacidades se igualen cuando sean más mayores e interactúen con más gente con la visión como ellos. El siguiente paso es realizar estudios de seguimiento a estos niños a partir de los 3 años y ampliar este tipo de trabajos con otros colectivos, como los hijos con padres sordos.

martes, 10 de noviembre de 2015

CATARATAS PEDIATRICAS...

La catarata pediátrica es una de las principales causas de ceguera infantil, afectando a 20.000 niños en todo el mundo. Pueden ser congénitas cuando aparecen en el primer año de vida, desarrollarse durante la infancia o ser traumáticas. Es de suma importancia su rápido diagnóstico y tratamiento para evitar el desarrollo de ambliopía irreversible.

Los últimos avances en técnicas quirúrgicas, material y diseño de las lentes intraoculares, mayor comprensión de la neurobiología del desarrollo visual y el uso temprano de lentes de contacto postoperatorias para la rehabilitación visual han contribuido a mejorar los resultados de la cirugía de cataratas pediátricas.
 Además puede obtenerse un rápido diagnóstico con asesoramiento y estudios genéticos en caso de cataratas hereditarias.
Sin embargo, algunas cuestiones específicas de los ojos infantiles, como inflamación postoperatoria, crecimiento axial después de la extracción, cálculo de la potencia del implante, glaucoma secundario, opacificación de la cápsula posterior y tratamiento de ambliopía siguen siendo un obstáculo para lograr buenos resultados postoperatorios.

El examen del niño con cataratas debe comenzar con una historia clínica detallada que incluya antecedentes familiares, prenatales (abuso de drogas por parte de la madre o enfermedades con fiebre y erupción) y del nacimiento, especialmente el peso ya que el bajo peso podría estar asociado con cataratas congénitas bilaterales idiopáticas. Deben descartarse etiologías metabólicas o sistémicas.

También es importante saber cómo comenzaron las opacidades lenticulares, lateralidad y progresión. Las cataratas unilaterales generalmente son aisladas, pero también pueden estar asociadas con vasculatura fetal persistente y con otras anormalidades oculares como lenticono/lentiglobo.

El examen completo debería incluir biomicroscopía con lámpara de hendidura para evaluar el tamaño, ubicación y densidad de la opacidad, alteraciones capsulares, como defectos preexistentes posteriores y otras anormalidades asociadas al segmento anterior.

Se debe medir la presión intraocular y el diámetro de la córnea. Se realiza examen de fondo de ojo en cataratas parciales y ultrasonido en cataratas totales, ya que puede revelar anormalidades del segmento posterior que afectarían el resultado visual. Debe controlarse la agudeza visual con los métodos adecuados a las posibilidades del niño según su edad.
Cuando los padres no están seguros acerca de cuándo comenzó la catarata, se puede recurrir a fotos antiguas en las que el reflejo rojo puede dar la pauta de la presencia de cataratas durante determinado período crítico en el desarrollo visual. También puede examinarse con lámpara de hendidura a padres y hermanos, para investigar alteraciones no diagnosticadas que indicarían una causa hereditaria para la catarata infantil.
Según la morfología las cataratas pediátricas pueden clasificarse como cataratas que abarcan todo el cristalino, cataratas centrales, anteriores, posteriores, opacidades punteadas del cristalino, cataratas coralinas, asociadas a vasculatura fetal persistente, etc. En el presente estudio, queremos destacar las cataratas con una morfología típica específica de ciertas patologías sistémicas o síndromes, lo que puede ayudar en el diagnóstico.

Las cataratas totales pueden ser esporádicas o hereditarias, se pueden observar en casos de síndrome de Down y síndrome de rubeola congénita. Una rápida intervención quirúrgica es fundamental para evitar el desarrollo de ambliopía.



Fig. 1 Catarata total con placa capsular anterior central.

La catarata polar anterior no es característica de ninguna patología en particular, pero normalmente se observa en pacientes con aniridia (Fig 2 A). Pueden tener forma de puntos, placas o en pirámide. La piramidal es la forma más grave de catarata anterior el vértice de la pirámide ingresa en la cámara anterior y también se ha observado en niños con retinoblastoma y síndrome de Ehlers Danlos (Fig. 2B).
La catarata anterior subcapsular está asociada con uveítis, trauma, irradiación y dermatitis atópica. El lenticono anterior es una patología bilateral que se presenta en casos de síndrome de Alport y rara vez con síndrome de Waardenburg.
La catarata en gota de aceite es una opacidad nuclear que suele verse en niños con galactosemia (Fig. 3), quienes también pueden presentar catarata posterior subcapsular o una opacificación pequeña nuclear y cortical. Estos cambios son reversibles con una modificación rápida de la dieta.
La catarata en girasol es un tipo de catarata subcapsular anterior que suele verse en casos de enfermedad de Wilson, patología que afecta el metabolismo de cobre y que produce su acumulación en el hígado y ganglios basales. También es reversible con tratamiento con penicilamina.
La catarata subcapsular posterior puede ser inducida por drogas (generalmente esteroides), o deberse a una complicación por tratamiento de radiación de tumores oculares o perioculares. También se ha observado en casos de síndrome de Turner, enfermedad de Fabry, síndrome Bardet.Biedel y neurofibromatosis tipo 2.

La catarata membranosa, opacidad en forma de disco es típica del síndrome de Hallermann-Streiff y también se ha informado en niños con rubeola congénita, síndrome de Lowe y vasculatura fetal persistente.
La catarata en forma de cuña es característica del síndrome de Stickler , así como  síndrome Conradi Hünermann, neurofibromatosis tipo 2 y enfermedad de Fabry.

La catarata sutural compromete la sutura Y del cristalino. Se suelen descubrir casualmente en un examen de rutina. Se han descripto casos en mujeres portadoras del síndrome Nance-oran y en los hombres se presenta con cataratas densas, visualmente significativas.


Fig. 2 Catarata polar anterior



Fig. 3 Catarata en gota de aceite, caso de galactosemia

Conclusiones: El pronto diagnóstico e intervención en casos de catarata pediátrica es esencial para prevenir ambliopía irreversible. Es fundamental un examen ocular completo, incluyendo comienzo, duración y morfología de la catarata. Una evaluación de la salud general del niño, por parte de un pediatra, sirve para descartar patologías sistémicas asociadas.

Síntesis y traducción: Dr. Martin Mocorrea, editor responsable de Intramed en la especialidad de oftalmología




1. Foster A, Gilbert C, Rahi J. Epidemiology of cataract in childhood: a global perspective. J Cataract Refract Surg. 1997;23 Suppl 1:601–604. 
2. Holmes JM, Leske DA, Burke JP, Hodge DO. Birth prevalence of visu¬ally significant infantile cataract in a defined US population. Ophthalmic Epidemiol. 2003;10(2):67–74. 
3. Stayte M, Reeves B, Wortham C. Ocular and vision defects in preschool children. Br J Ophthalmol. 1993;77(4):228–232. 
4. Lee KA, Park MH, Kim YJ, Chun SH. Isolated congenital hereditary cataract in a dizygotic twin: prenatal ultrasonographic diagnosis. Twin Res Hum Genet. 2013;16(5):994–997. 
5. Vasavada AR, Raj SM, Nihalani B. Rate of axial growth after congenital cataract surgery. Am J Ophthalmol. 2004;138(6):915–924. 
6. Jasman AA, Shaharuddin B, Noor RA, Ismail S, Ghani ZA, Embong Z. Prediction error and accuracy of intraocular lens power calculation in pediatric patient comparing SRK II and Pediatric IOL Calculator. BMC Ophthalmol. 2010;10:20

lunes, 9 de noviembre de 2015

EMBRIOLOGIA OCULAR

En el período embrionario, desde de la 22ª semana de la vida intrauterina, el ojo se desarrolla a partir del extremo anterior del tubo neural, llamado prosencéfalo. En ese momento a ambos lados de su porción anterior se crean sendas prolongaciones o vesículas ópticas que se ponen en contacto con el ectodermo suprayacente, induciendo los cambios necesarios en él para que en ese punto comience a invaginarse y engrosarse, formando la denominada placoda cistaliniana. Al separarse de su capa de origen forma un cuerpo más o menos esférico que será el cristalino primigenio. Acompañando a este proceso la prolongación prosencefálica toma forma de copa, inicialmente abierta por la zona inferior (fisura coroidea) y progresivamente va englobando al futuro cristalino, que quedará situado en el centro de la abertura anterior. Esta abertura no llegará a cerrarse y será el origen de la futura pupila, mientras que la fisura coroidea se cierra hacia la séptima semana del desarrollo embrionario.

Desde de la 22ª semana del período embrionario, el ojo se desarrolla a partir del extremo anterior del tubo neural (prosencéfalo). Imagen tomada de Langman J., Embriología médica.

Como la copa neural procede de una estructura tubular, está formada por una doble capa de tejido separada inicialmente por un espacio, el espacio intrarretiniano, que posteriormente desaparecerá al unirse ambas capas. La externa se pigmenta intensamente y formará posteriormente el epitelio pigmentario de la retina, mientras que la interna evoluciona de forma más compleja: en los cuatro quintos posteriores se hace más gruesa y da origen a la retina neurosensorial, al diferenciarse sus células en tejido nervioso; la quinta parte anterior o porción no visual de la retina finalmente se dividirá en la porción irídea y la porción ciliar de la retina, origen de los epitelios del iris y cuerpo ciliar. A nivel posterior, lo que correspondería al tallo o fuste de la copa se convertirá en el nervio óptico. 
Copa neural que procede de una estructura tubular, está formada por una doble capa de tejido separada inicialmente por un espacio, el espacio intrarretiniano, que posteriormente desaparecerá al unirse ambas capas.
 Imagen tomada de Langman J., Embriología médica.

Todas estas estructuras están rodeadas de un tejido laxo que también penetra en la copa neural a través de la fisura coroidea, invadiendo su interior y generando vasos retinianos permanentes y vasos hialoideos que finalmente acabarán desapareciendo. También origina la zónula ciliar o ligamento suspensorio del cristalino, y una red fibrilar entre cristalino y retina que acabará formando el humor vítreo.
Ese tejido mesenquimatoso forma también dos capas por fuera de las estructuras en desarrollo: la más interna, equiparable a la piamadre a nivel del cerebro, dará origen a la coroides; la más externa, equiparable a la duramadre, formará la esclera, que se continúa con la duramadre del nervio óptico. A nivel de iris y cuerpo ciliar producirá también las estructuras musculares de estos órganos.
Tejido mesenquimatoso formará dos capas: la más interna (piamadre), dará origen a la coroides; y la más externa,  (duramadre), formará la esclera, que se continúa con la duramadre del nervio óptico.
 Imagen tomada de Langman J., Embriología médica.

En la parte anterior, se crea un espacio por vacuolización que creará la cámara anterior, y que separa el tejido en una parte interna situada sobre la porción irídea de la retina (membrana iridopupilar) que se convertirá en el estroma iridiano, y una parte externa que se continúa con la esclera y que acabará formando la córnea. A veces en el adulto se observan filamentos de tejido que parten del estroma del iris y que cruzan la pupila, como restos de aquella membrana pupilar que no se eliminaron totalmente.
Los fallos en el desarrollo embrionario pueden generar algunos  de los defectos congénitos oculares que podemos encontrarnos en la consulta. Así, por ejemplo, los defectos de cierre de la fisura coroidea producen colobomas a nivel iridiano, de cuerpo ciliar, coriorretiniano o de nervio óptico. 
Coloboma de iris

Imagen funduscópica del coloboma nervio óptico del O.I

La catarata congénita aparece como otro defecto del desarrollo embrionario por diferentes causas que provocan una opacidad permanente en el cristalino, entre las que se encuentran algunas infecciones virales como la rubéola, en caso de se desencadene entre la cuarta y quinta semana del embarazo, cuando se está desarrollando del cristalino.
Debido a que muchas de las estructuras oculares tienen un origen común, con frecuencia los defectos congénitos producen alteraciones múltiples a nivel del ojo e incluso cráneo-encefálicas, ya que, como hemos visto, el ojo se desarrolla fundamentalmente a partir del cerebro primigenio.


Ojo completamente desarrollado a partir del cerebro primigenio.  Imagen tomada de Langman J., Embriología médica.


Escrito por el Innova Ocular IOA Madrid
Responsable de la Unidad de Diagnóstico.


martes, 15 de septiembre de 2015

LA VISION SE CONSTRUYE EN LOS PRIMEROS AÑOS..

Un problema neuro visual es de origen cerebral. Es decir, no está ligado a una lesión del ojo. Cuando buscamos eventuales problemas neuro visuales nos interesamos en la manera en la que el cerebro trata la información que envía el ojo.
“La estimulación visual nace en la década del 60, en Estados Unidos, con el fin de explorar la capacidad visual de niños que eran considerados no videntes, pero que poseían cierto grado de visión. Consiste en ofrecer sistemáticamente distintos estímulos y actividades que faciliten el uso de la visión cuando ésta se encuentra alterada o reducida. A partir de los resultados positivos e inesperados, dicha práctica, comenzó a divulgarse en las escuelas para personas no videntes. Luego, con el desarrollo de las neurociencias, la estimulación visual obtuvo soporte teórico y fue aplicándose a las personas que padecen dificultades de índole central, neurológica, que afectan la visión, la organización y la comprensión de lo que ven”. Con esta introducción arrancó la charla con Zona de Sentidos Susana Pereira, profesora especializada en Discapacidad Visual.
Esta profesional se especializó en baja visión, viajó a Italia para aprender más acerca de la rehabilitación visual y se recibió de licenciada en Rehabilitación Visual en la Universidad Nacional de San Martín.
¿Por qué es importante la estimulación visual para los chicos?
Porque la visión se construye. Es decir, se desarrolla a lo largo de los primeros años de vida. Y, como la vista está implícita en más del 80% de nuestras actividades cotidianas, cuando existe alguna patología que afecta su evolución, no sólo se altera la maduración de la visión, también podrían verse afectadas otras áreas del desarrollo.
¿Qué problemáticas tienen los niños que la necesitan?
Pueden deberse a patologías en el sistema visual, como enfermedades oculares que disminuyen la capacidad de ver y que no se resuelven sólo con lentes. También podrían necesitarla niños que, padeciendo dificultades neurológicas, vean afectado el normal desarrollo de las funciones visuales. Vale recordar aquí la intrincada e interdependiente relación entre la visión y el cerebro.
¿Qué podría recomendar a los padres? Tanto para darse cuenta de que su hijo necesita estimulación visual, como para complementar el tratamiento en casa.
Recomiendo estar atentos a la mirada de sus hijos, si fijan adecuadamente, si sonríen en los tiempos esperables para un bebé. Ciertas patologías son evidentes, como por ejemplo la leucocoria (o pupila blanca) entre otras. Muchas otras sólo se manifiestan a partir de la conducta: el niño no mira adecuadamente, no busca a su mamá cuando lo amamanta o padece de encandilamiento extremo. También puede ocurrir que más adelante se tropieza demasiado o no ve del pizarrón. Tengamos en cuenta que los niños no saben lo que significa ver bien. Por tal motivo, aún los niños más grandecitos no se lo mencionan a sus padres.
Ante la menor sospecha de que la vista no funciona “como debería” es necesario acudir al médico. El oftalmopediatra es el profesional mejor preparado para efectuar el diagnóstico correspondiente y considerar las soluciones posibles, entre ellas, la necesidad de un trabajo funcional de Estimulación Visual. No obstante, cabe destacar que en nuestro país son pocos los profesionales que se dedican a esta especialidad y recientemente se creó una instancia universitaria de formación.
¿Qué es un estímulo concretamente? Porque uno al abrir los ojos pareciera que todo consiste en un estímulo…
Es así para el ojo sano. Todo el entorno es un estímulo, cientos de estímulos. Pero, en el caso de las personas que padecen una limitación visual, un objeto muy pequeño o muy distante, no será un estímulo que despierte su interés sencillamente porque no se lo advierte, no se lo puede ver. Será necesario, entonces, agrandar y/o acercar el estímulo para que el niño que no lo detectó aprenda cómo es ese objeto y que luego vaya en su búsqueda. Es así como se interviene con estímulos visuales adecuados a las necesidades perceptivas de cada caso con el fin de evitar que los ojos dejen de mirar y puedan desarrollar o mantener activa y funcional la visión disminuida.
 ¿Qué herramientas se necesitan para mejorar la visión?
Depende de cuál sea el origen del déficit visual. Frecuentemente se apela a los colores contrastantes, a los tamaños, a las distancias, a las ayudas ópticas – que son dispositivos ópticos de gran aumento. No es algo que se pueda generalizar. El modo más conveniente para facilitar la visión de cada persona con déficit es trazar un perfil visual individualizado a través de un diagnostico funcional.
¿Qué ejercicios suele desarrollar con sus pacientes?
Depende de las necesidades visuales individuales y también del nivel de desarrollo alcanzado. Así,  las intervenciones están sujetas a la edad, intereses, capacidad motora y social y a la presencia o no del lenguaje, entre otros factores. A partir del diagnóstico se podrán organizar actividades que mejoren el funcionamiento visual y también orientar a los papas.
Personalmente no hago ejercicios. En realidad aquello que se trabaja son las diferentes funciones  visuales, tales como por ejemplo, los seguimientos, las exploraciones visuales o la discriminación figura/fondo, entre otras. Según el nivel evolutivo, las distintas funciones visuales se manifiestan de modo diferentes. Entonces se proponen actividades y juegos de interés para el niño en tratamiento donde estén implícitas las funciones visuales a estimular o a mejorar. Es durante la actividad lúdica escogida que se genera el despliegue de aquella función a trabajar y se guía al niño para mejorar su performance.
¿Cuánto puede durar el tratamiento?
La premisa ineludible es la individualidad. Es complejo responder concretamente pues se decide caso a caso. No obstante, hay criterios generales, tales como que cuanto más tempranamente se inicie el tratamiento, mejores serán los logros y quizás sólo sean necesarios ajustes transitorios. O que, luego de trabajar y facilitar con actividades la aparición de ciertas funciones visuales, si éstas no aparecen o no mejoran, será el tiempo de comprender que la patología impone un límite concreto. Normalmente las funciones visuales logradas se sostienen en el tiempo, con lo cual, una vez verificado el resultado máximo posible para el caso, se daría el alta con controles.
Algunos de mis pacientes concurren sistemáticamente de manera semanal, otros lo hacen con menor frecuencia, asisten sólo para controles o están en proceso de alta gradual. Los niños del interior acuden para diagnósticos funcionales y/o controles periódicos. Son muchos niños y en mi caso me dedico, específicamente, a la estimulación visual desde hace más de quince años.

jueves, 20 de agosto de 2015

VISION Y SINDROME DE DOWN


La trisomía 21 tiene efectos sobre el ojo en desarrollo que podrían afectar el adecuado desarrollo de la visión. Las enfermedades oculares se informan en más de la mitad de los pacientes con síndrome de Down, éstas incluyen desde problemas menos severos como anomalías del conducto lagrimal, hasta diagnósticos que arriesguen la visión, tales como las cataratas a edad temprana. Se debe prestar atención especial a la visión en personas con síndrome de Down.

¿Cuál es la diferencia en los ojos de las personas con síndrome de Down?
Dra. Ledoux: Como cualquier familiar de una persona con síndrome de Down sabe, hay rasgos característicos en los ojos. Estos incluyen una inclinación de los párpados hacia arriba, pliegues de piel prominentes entre los ojos y la nariz y pequeñas manchas blancas presentes en el iris (la parte coloreada del ojo) llamadas manchas de Brushfield. Estas manchas son inofensivas y también pueden observarse en personas sin síndrome de Down.

¿La mayoría de los niños con síndrome de Down necesitan anteojos?
Dra. Ledoux: Los errores de refracción (la necesidad de anteojos) son mucho más comunes en los niños con síndrome de Down que en la población general. Estos errores de refracción pueden ser hipermetropía (ver mejor de lejos), astigmatismo o miopía (ver mejor de cerca). Otro problema es la acomodación débil (dificultad para cambiar el poder de enfoque del ojo de objetos distantes a objetos cercanos). Es posible probar esto fácilmente en el consultorio, y en caso de detectarlo, se indicarán anteojos bifocales. Algunos de mis pacientes tienen dificultades para adaptarse al uso de anteojos, pero una vez que se acostumbran a tener los anteojos en la cara, la visión mejora significativamente y con frecuencia también mejora la alineación ocular.

¿Cuáles son las anomalías oculares comunes pero menos serias que afectan a los pacientes con síndrome Down?
Dra. Ledoux: Además de la necesidad de anteojos, muchos niños con síndrome de Down tienen anomalías del conducto lagrimal. Los familiares lo notarán como secreciones y lagrimeo frecuente en los ojos, que empeoran con los resfríos. Generalmente recomendamos un masaje firme sobre el espacio que separa el ojo de la nariz (región del saco lagrimal) 2 a 3 veces diarias para intentar abrir el conducto lagrimal. Si esto continúa después del año de edad, es posible que sea necesario abrir los conductos lagrimales mediante un procedimiento quirúrgico.

El estrabismo (alineación defectuosa de los ojos) también es más común. Los familiares pueden notar que los ojos no se alinean bien entre sí, pero con frecuencia el estrabismo puede ser sutil, incluso para el pediatra. Los pliegues de piel entre los ojos y la nariz que mencioné anteriormente también pueden cubrir el estrabismo subyacente o hacer que parezca que los ojos se cruzan, aún cuando eso no ocurra. Es importante diagnosticar el estrabismo en la niñez, ya que los ojos cruzados pueden terminar en una ambliopía (pérdida de la visión también conocida como “ojo vago”) y pérdida de la estereopsis (uso de los dos ojos juntos o percepción de profundidad).

¿Cómo se puede tratar el estrabismo?
Dra. Ledoux: Algunas veces, el uso de anteojos es suficiente para enderezar los ojos con estrabismo. Cuando se necesitan anteojos, siempre empezamos por ahí. Si el estrabismo persiste a pesar del par de anteojos correcto, recomendamos una cirugía para estrabismo (cirugía del músculo ocular). Este procedimiento requiere de una a dos horas, y puede realizarse en forma ambulatoria, a menos que existan otros motivos de hospitalización, tal como una enfermedad cardíaca seria. Lamentablemente, nuestros pacientes con síndrome de Down tienen más probabilidades de necesitar más de una operación para lograr la alineación de los ojos, ya que no siempre responden de forma tan predecible a la cirugía de estrabismo como lo haría la población general.

¿Cuáles son los problemas oculares más severos que podrían surgir?
Dra. Ledoux: Mi mayor preocupación son las cataratas congénitas (falta de claridad en las lentes del ojo). Si aparecen cataratas visualmente significativas en el ojo de un niño, el cerebro no recibe una imagen clara y, por lo tanto, el cerebro no puede “aprender” a ver. Existe una forma severa de ambliopía conocida como ambliopía por privación de estímulo. Aunque podemos tomarnos nuestro tiempo para tratar las cataratas en un paciente adulto, la presencia de cataratas importantes desde la infancia temprana que no se tratan a tiempo puede afectar la visión por el resto de la vida. En esos casos, aún si la catarata se elimina cuando el niño es mayor, la visión nunca mejora demasiado. Esto hace que sea sumamente importante detectar las cataratas en bebés y niños de forma temprana. El pediatra debe evaluar a un niño con síndrome de Down al momento del nacimiento y derivarlo a un oftalmólogo si detecta algo anormal. En nuestra investigación, también encontramos una forma única de cataratas en pacientes con síndrome de Down. Sin embargo, dependiendo del retraso en el desarrollo que tenga el paciente, es posible que no pueda expresar que no ve. Por este motivo, recomiendo someter a todos los pacientes con síndrome de Down, independientemente de la edad, a un examen completo de los ojos si comienzan a evidenciar disminución de la función cognitiva o cambios en sus actividades normales.

¿Existen otros cuadros en el síndrome de Down que puedan causar pérdida de la visión?
Dra. Ledoux: Mencioné la ambliopía (comúnmente llamada “ojo vago”, que es una disminución de la visión) que puede ser resultado de múltiples problemas oculares diferentes, tales como estrabismo, ptosis severa (caída del párpado), cataratas o incluso errores de refracción no corregidos, especialmente si un ojo requiere una formulación del anteojo mucho más fuerte que el otro. La ptosis suele ser más fácil de notar, pero el estrabismo y los defectos de refracción significativos pueden ser de difícil diagnóstico para el pediatra. Existen otros problemas más raros que pueden ocurrir con el nervio óptico o la retina, que en algunos casos pueden causar pérdida de la visión y que, lamentablemente, no suelen ser tratables. También puede ocurrir nistagmo (sacudidas rítmicas de los ojos).
¿Cómo se recomienda cuidar los ojos de los niños con síndrome de Down?
Dra. Ledoux: La Academia Americana de Pediatría y el Grupo de Interés Médico por el Síndrome de Down de Estados Unidos (AAP y DSMIG respectivamente, por sus siglas en inglés) recomiendan una evaluación de fondo de ojo en el nacimiento para detectar cataratas, así como para evaluar la presencia de estrabismo o nistagmo. El fondo de ojo es en realidad el “ojo rojo” que se ve en las fotografías, que constituye el reflejo normal de la retina cuando recibe el impacto de la luz directa. Si los ojos no se ven normales, se derivará al niño a un oftalmólogo pediátrico – medico que completó su capacitación especializada en el manejo clínico y quirúrgico del ojo en niños. Nosotros, junto con la AAP y el DSMIG, recomendamos que un oftalmólogo con experiencia en pacientes con discapacidades especiales (por ejemplo un oftalmólogo pediátrico) realice el primer examen de un niño con síndrome de Down a los seis meses de edad. Después de eso, los niños con síndrome de Down deben ver al oftalmólogo cada uno o dos años, aunque no tengan síntomas. Si se detecta un problema ocular, los exámenes se realizarán con mayor frecuencia.

¿Qué tipo de síntomas puede presenter un niño con problemas oculares?
Dra. Ledoux: Lamentablemente, los niños con síndrome de Down no suelen quejarse de sus problemas oculares, ya sea porque no los notan o porque no pueden expresarlo demasiado bien. Los signos que se deben buscar son desvíos o cierre de un ojo, inclinación inusual de la cabeza, cruzamiento o dispersión de uno o ambos ojos o sensibilidad a la luz. En algunos casos severos, el signo de los problemas de visión puede ser una regresión en el funcionamiento general o la pérdida de pasos importantes del desarrollo. La ptosis se verá como una caída del párpado, y un bloqueo del conducto lagrimal provocará lagrimeo y secreciones diarias.

¿Tiene algún consejo para padres de un niño con síndrome de Down preocupados por el ojo o la vista?
Dra. Ledoux: Es muy importante que los niños con síndrome de Down se sometan a exámenes oculares regulares porque los trastornos del ojo son tan comunes y de difícil diagnóstico para el pediatra. Dado que el examen puede ser difícil tanto para el niño como para el médico, lo mejor es que lo realice un oftalmólogo apto para lidiar con niños con retrasos en el desarrollo. No se sorprenda si descubre que el niño necesita anteojos; de ser necesario, los anteojos ayudarán a la visión y, posiblemente, a la alineación de los ojos, así como al desarrollo de las vías para la visión normal en el cerebro. Esto ayudará al aprendizaje y el funcionamiento de su hijo. Nuestra investigación observa lo comunes que son los problemas oculares en el síndrome de Down, así como el desarrollo de las cataratas en estos pacientes.


Puede comunicarse con la Dra. Danielle Ledoux en Danielle.ledoux@childrens.harvard.edu  o a través del sitio web del Hospital de Niños de Boston en www.childrenshospital.org/eyes.

martes, 4 de agosto de 2015

NIÑOS CON DISCAPACIDAD VISUAL Y EL COLOR...

Luego de una videoconferencia de la investigadora colombiana María Eugenia Cano Aguirre, de la Universidad Católica de San Pablo, Perú, la directora del Museo UPAEP, Evelin Flores Rueda, destacó que a través del arte se pretende incidir en la formación de los menores.
Informó que en Puebla las personas con discapacidad en mayor número son los invidentes, con 13 mil 600 personas.
Por su parte, Cano Aguirre señaló que el curso de verano 2015 “Braille y arte en el Museo” para niños y jóvenes con discapacidad visual tiene como fin acercar el arte de una manera distinta como es la enseñanza del color.
Explicó que con la enseñanza o reconocimiento del color se involucra a los niños débiles visuales en la pintura, por medio del Sistema Constanz “Lenguaje del Color para Ciegos”, que fue creado por una experta colombiana.
“El sistema es como un braille pero del color, en donde cada color primario tiene un código en donde el amarillo se identifica con una línea en relieve, del azul es una línea ondulada y el rojo con picos”, explicó.
Cano Aguirre, también pintora, explicó que el color amarillo es una línea recta en relieve que hace referencia a los rayos del sol y que al tacto la persona evidente reconoce dicha línea como el amarillo; en el caso del azul.
Agregó que el azul es una línea ondulada, la cual hace referencia a las olas del mar y en el caso del rojo que son unos picos hace referencia al fuego igualmente en relieve.
Expuso que a partir de estos aparecen los códigos de los secundarios como el verde al combinar el azul con el amarillo, el naranja del rojo con el amarillo y el morado del azul con el rojo.

Detalló que el blanco tiene su código que es un hueco que hace referencia que por ahí entra luz y el negro es un nudo lo cual es algo cerrado.
Cano Aguirre dijo que al final los estudiantes podrán llevar a cabo un cuadro que será expuesto en el Museo de la UPAEP.
Subrayó todo esto también busca un poco el desarrollar una potencialidad en una persona invidente y que la puede desarrollar mejor de lo que se puede creer
“Yo he trabajado con menores de seis y 12 años, quienes tenían baja visión y con retardo mental, y a partir de estos tipos de códigos crearon una serie de cuadros bellos”, apuntó.
La directora del Museo UPAEP resaltó que estas actividades se llevan a cabo durante las vacaciones de verano, en colaboración de la Dirección de Educación Especial de la Secretaría de Educación Pública (SEP) del estado.

jueves, 23 de julio de 2015

LA EMOCION DE VER...


NO HAY PERSONA MAS AGRADECIDA QUE AQUELLA QUE PASA DE TINIEBLAS A LUZ!!!

La sonrisa de Piper ha conquistado millones de corazones. Los padres de esta bebé de poco más de un año colgaron en su Facebook un video que registró uno de los momentos más importantes de su vida: la primera vez que vio a su familia con nitidez.

En el video se puede ver cómo Jessica Sinclair, la mamá de la niña, le coloca unas gafas graduadas. Tras una primera resistencia a los lentes, Piper sonríe al instante y mira con expresión de sorpresa a sus padres, que celebran el momento.


jueves, 28 de mayo de 2015

EL SISTEMA VISUAL EN NIÑOS...

Al nacer los seres humanos tienen normalmente todas las estructuras del ojo necesarias para poder ver pero un recién nacido tiene que aprender a utilizarlas ya que su visión, realmente, comienza a desarrollarse a partir del nacimiento. 

Aprender a ver es la tarea importante y entretenimiento de los bebés durante las primeras semanas y meses, adquiriendo con su desarrollo normal importantes destrezas como enfocar los objetos que se le presentan a cortas distancias, utilizar ambos ojos de forma coordinada y eficaz, reconocer profundidades o calcular cuán lejos o cerca están los objetos que mira con interés, desarrollar la coordinación entre los ojos y las manos y su cuerpo. A medida que va creciendo más, empiezan a desarrollarse otras habilidades más complejas como la percepción visual y la integración entre la visión y la motricidad, entre otras.

El desarrollo visual implica a todos los atributos de la función visual tales como la agudeza visualmovimientos de los ojosacomodaciónconvergenciavisión binocular,visión periférica,campo visual y visión de los colores. La agudeza visual al nacer es prácticamente nula (20/600, equivalente a contar manos) debido a la inmadurez de los centros visuales en el cerebro alcanzando el 50 % a los 3-4 años y el 100% a los cinco o seis años. Aunque la madurez completa del sistema visual no se alcanza hasta los nueve años de edad la evolución más significativa del sistema visual se produce entre los 2 y 3 meses, razón por la cual a esta etapa se la conoce como periodo crítico del desarrollo visual.

De aquí la importancia que tiene realizar a esta edad una evaluación clínica de los atributos visuales.

El recién nacido tiene una visión limitada. A 20-30cm ve claramente (es conveniente pues hablarle a esta distancia). Percibe en blanco y negro y las sombras en gris.

Es a las  tres semanas que el niño ya procura evitar los objetos que se acercan a su cabeza y solo se concentra mirando la cara de su madre. En las primeras semanas el bebé solo distingue lo claro de lo oscuro y percibe vagamente las siluetas. Aprende a enfocar sus ojos mirando a las caras.
Al mes el recién nacido ya mira los puntos luminosos y colores que se hallan a unos 20 centímetros aunque lo ve todo doble. 

A los dos y tres meses ya sonríe y descubre los colores (el rojo y el blanco preferentemente). Parece ser que los juguetes móviles contribuyen a desarrollar las áreas visuales de su cerebro .Una pequeña prueba es mover delante de él un juguete, por ejemplo, y sujetándole el cuello observar si mueve los ojos siguiendo su trayectoria.  A partir de esta edad empieza a seguir con sus ojos objetos en movimiento pero lo hace moviendo también la cabeza.

A los cuatro meses aprende a mover sus ojos con independencia de la cabeza y  mientras sigue los objetos que se mueven va desarrollando destrezas de movimientos sacádicos y de coordinación de ambos ojos,tiene una perfecta percepción de los colores diferenciando el color rojo, el azul, el amarillo y el verde. A esta edad ya se fija en los tonos vivos.

Entre los cuatro y los seis meses el bebé sigue los movimientos de sus padres reconociendo sus rasgos y al final del primer semestre ya coge con sus manos sus juguetes preferidos así como el chupete y el biberón. A los seis meses de edad ya ha aprendido a utilizar ambos ojos de forma coordinada y deja de cruzarlos.
 Si los padres ven que a una edad mayor de los seis meses su bebé continúa cruzando los ojos deberán acudir inmediatamente al oftalmólogo.

A los seis meses aprende a coordinar su cuerpo con los ojos porque ha aprendido a controlar eficazmente sus movimientos en el espacio. La coordinación de los ojos con las manos ya está completamente desarrollada, es capaz de llevarse correctamente el biberón a su boca, y es capaz de fusionar las dos  imágenes retinianas de un objeto obteniendo una visión binocular única y en profundidad (en tres dimensiones), lo que significa que ya puede calcular a qué distancia se encuentra cada objeto en el espacio. La agudeza visual a los seis meses de edad es del 100%.

 Esto le permite distinguir con gran interés, las personas y objetos de su entorno y seguir sus movimientos, aunque sean rápidos. En algunos casos aquellos bebés que empiezan a caminar precozmente no aprenden a utilizar sus ojos de forma coordinada como aquellos que han gateado más tiempo.
Al año el cálculo de distancias es eficaz, la coordinación entre los ojos y las manos y el cuerpo les permite agarrar y lanzar objetos con cierta eficacia. A esta edad también se han desarrollado ciertas destrezas perceptuales que le permite comprender su mundo espacial, tales como la memoria visual y la discriminación visual. Todos los movimientos de su cuerpo son dirigidos y coordinados por su visión siempre que haya aprendido a emplear bien sus ojos.

En el momento en que el bebé adquiere una autonomía y movilidad, se lanza a descubrir todo lo que alcanzan sus ojos. Su afición es lanzar al suelo los juguetes para ver que pasa con ellos. A los pocos meses cuando ya empieza a gatear el solo recuperará los juguetes que ha lanzado. 
Respecto al color de los ojos, la mayoría de los casos a los cinco o seis meses o en ocasiones antes ya es posible observar lo que será casi exactamente la pigmentación real de sus ojos.

Los padres no deben olvidar que a partir del año la visión de su niño continúa desarrollándose hasta que el sistema visual alcanza su madurez que ocurre aproximadamente a los 9 años de edad

En la edad prescolar es importante evaluar clínicamente su sistema visual puesto que continúa desarrollándose la coordinación ojo-mano-cuerpo, la coordinación de ambos ojos, y la percepción en profundidad o visión en relieve. También es importante la lectura puesto que ésta ayuda a mejorar destrezas de visualización.
 A partir de los tres años de edad el niño debe ser evaluado, además de su médico pediatra, por su médico oftalmólogo

Muchas enfermedades y disfunciones pueden pasar desapercibidas si el bebé no recibe una evaluación clínica de la integridad y funcionalidad de su sistema visual.

Fuente:Prof. Dr. Jesus Costa Vila. Oftalmologo. Profesor Titular de la Universidad de Medicina de Barcelona.
Dr. Jordi Mateu. Pediatra.
Prof. Carlos Saona. Profesor Titular de Optometría y Contactología de la Facultad de Optometría de Terrassa.

domingo, 12 de abril de 2015

ESTRABISMO INFANTIL

El estrabismo infantil es una enfermedad que puede ser un importante condicionante para el desarrollo de la visión, y además puede tener implicaciones psicológicas para los que la sufren, desde la niñez a la edad adulta. No obstante, es una enfermedad que se puede prevenir mediante un diagnóstico temprano, que permita una intervención quirúrgica si es necesario.
Según el director médico y especialista en oftalmología pediátrica de Oftálica, doctor Enrique Chipont, «el estrabismo es la enfermedad ocular infantil más frecuente, entre un 3 y un 5% de los niños padecen estrabismo y, en general, la patología tiene antecedentes familiares. Esta desviación se manifiesta desde el nacimiento o aparece a los tres o cuatro años de edad, junto con la detección de hipermetropía en el niño».
Este trastorno de la visión se da cuando hay una desalineación entre los ojos del niño, de modo que cada ojo mira en una dirección diferente. Es normal que los recién nacidos crucen o desvíen eventualmente sus ojos. Sin embargo, entre los primeros cuatro y seis meses de vida, los ojos se enderezan. Si los ojos del niño continúan desviándose hacia alguna dirección distinta, pasada esa edad, se estaría produciendo una desalineación entre ambos ojos que puede acentuarse con el tiempo, y que debe ser tratada.
Causas del estrabismo
Son varias las causas que pueden influir en el desarrollo del estrabismo. Se suele relacionar con algún defecto refractivo, como la miopía, la hipermetropía o el astigmatismo. No obstante, hay que prestar atención a otros factores que puedan desencadenar en una «sobrecarga» puntual en el sistema nervioso central: fiebre grave e intensa, enfermedad, o incluso el estrés en los niños ante algún gran cambio. Estos factores pueden afectar al alineamiento ocular, que se produce en el cerebro. Además de factores de predisposición genética, que también son determinantes.
El estrabismo no es un sinónimo de la ambliopía, u «ojo vago», es más bien una causa de esta, que consiste en la subutilización de uno de los ojos, y que afecta de un modo más dañino a la visión del menor. Llegados a este punto, el cerebro tenderá a ignorar la imagen del ojo más débil, lo que afectará el desarrollo de la percepción de profundidad, o la capacidad de ver en tres dimensiones.
Importancia del diagnóstico
Según el doctor Enrique Chipont, «un niño afectado por estrabismo no necesariamente debe desarrollar la ambliopía, u "ojo vago", lo que se daría en casos más graves. Por ello es esencial una atención temprana desde el primer año de vida, hasta los seis años, con el fin de prevenirlo y tratarlo». Por eso, es importante que tanto padres, como educadores, observen si los niños desvían un ojo, alternan la desviación entre ambos ojos; o miran a la pizarra, o a la televisión, de lado. Estos cuidados hay que ponerlos en práctica, especialmente, en los primeros años, cuando los niños no pueden verbalizar sus problemas de visión.
En caso de que se observen estos síntomas es necesario que visite a su oftalmólogo para efectuar la evaluación y el tratamiento adecuado para cada caso. Postergar el diagnóstico de esta enfermedad puede afectar a la visión del niño durante el resto de su vida.
¿Cómo se trata el estrabismo?
Una vez diagnosticado, el niño debe estar supervisado por atención oftalmológica, debe seguir una rutina de evaluaciones y el médico debe estar informado de cualquier alteración, como problemas de aprendizaje. Los tratamientos más comunes son las gafas, los parches, y la cirugía del músculo ocular.

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Premio Agua Clara 2011 al blog

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Cuando se apaga la luz. Mi historia con Maculopatia

Cuando se apaga la luz. Mi historia con Maculopatia
No soy escritora, ni pretendo serlo, solo tuve la necesidad de dar un mensaje de aliento, dejar palabras positivas e informar, porque ese es el objetivo que tengo muy fuerte.Una enfermedad sea cual sea, puede vivirse de dos maneras: sentado lamentándose por lo que no se tiene o seguir adelante afrontando lo que nos tocó. Mi historia es simple, sencilla, pero escrita con el corazón.Estoy convencida que si sale de nuestro interior seguramente será suficiente para que te emocione, te movilice, te lleve a tomar la vida con otra mirada.Seguir siempre y a pesar de caer, ¡volver a levantarse! “Lo esencial es invisible a los ojos, solo se ve con el corazón…”