Para tener en cuenta

La información es proporcionada solo con fines informativos y no debe ser usada con fines de diagnóstico o tratamiento. Además no debe sustituirse para diagnóstico y tratamiento profesional. No soy oftalmologa, solo presento noticias e informes que no suplantan la información del medico profesional.
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viernes, 26 de agosto de 2011

DIABETES, HIPERTENSION Y GLAUCOMA...

Muchos estadounidenses padecen de diabetes e hipertensión y, de acuerdo con un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Michigan, Kellogg Eye Center, estos individuos pueden tener un riesgo mayor de desarrollar glaucoma de ángulo abierto (GAA).
                                Imagen: revisión oftalmológica
Joshua D. Stein, MD, MS, un especialista en glaucoma del Kellogg, dirigió un equipo de investigación que recientemente revisaron los registros de facturación de más de 2 millones de personas mayores de 40 años que se inscribieron en una red de atención médica administrada en los Estados Unidos y que visitaron un ojo proveedor de servicios de una o más veces entre 2001 y 2007. Los investigadores encontraron que las personas con diabetes sólo tenía un 35 por ciento más de riesgo de la Procuraduría General en desarrollo y aquellos con hipertensión solamente había un 17 por ciento más de riesgo. Para las personas con diabetes e hipertensión, hubo un 48 por ciento más de riesgo de desarrollo del GAA, la forma más común de glaucoma en el país.
El estudio se centró en las posibles asociaciones entre los diversos componentes del síndrome metabólico, un conjunto de condiciones que incluye la obesidad, la hipertensión, la diabetes y la hiperlipidemia (colesterol alto y niveles altos de triglicéridos), que afecta a la quinta parte de la población de los EE.UU. una. Los investigadores también examinaron cómo Kellogg cada componente aumenta o disminuye el riesgo de glaucoma.

Aunque los investigadores encontraron que la diabetes y la hipertensión aumenta el riesgo de la Procuraduría General, el estudio mostró que la hiperlipidemia en realidad reduce en un 5 por ciento el riesgo de desarrollar la enfermedad. La investigación adicional está en curso para evaluar si es la propia hiperlipidemia, los medicamentos utilizados para tratar la condición, o ambos, que reduce el riesgo de glaucoma. Los resultados de esta investigación puede eventualmente conducir a nuevos tratamientos para el glaucoma.

"Los pacientes que tienen diabetes y la hipertensión son ya conocidos por ser un riesgo elevado de enfermedades oculares como la retinopatía diabética, una enfermedad que daña los vasos sanguíneos de la retina", dice el Dr. Stein. "Este estudio y otros sugieren que, para estos pacientes, una mayor probabilidad de glaucoma es también una preocupación."

El glaucoma es la principal causa de ceguera en el mundo irreversible. En los Estados Unidos, más de 2,2 millones de personas tienen esta enfermedad. Y, como el envejecimiento de la población de EE.UU., el diagnóstico del glaucoma se espera que aumenten. Porque los síntomas no suelen OAG superficie hasta que la enfermedad ha progresado, la comprensión de los riesgos asociados con la presión intraocular elevada, la Procuraduría General, la historia familiar positiva de glaucoma, el aumento de la edad y no de raza blanca-ayudará a los médicos a identificar qué pacientes se beneficiarían más de una revisión y la supervisión.
"Este estudio refuerza la importancia de los exámenes oculares regulares para los pacientes con mayor riesgo de glaucoma, incluyendo aquellos con diabetes y la hipertensión", dice el Dr. Stein. "

Fuente: Universidad de Michigan, Kellogg Eye Center

jueves, 25 de agosto de 2011

LA PRESION OCULAR Y EL GLAUCOMA...

GLAUCOMA, VALORES DE LA PRESION OCULAR...

Un video del programa  "Televida con Salud"
Conducción Claudio Márquez
Coconductor columnista Raúl Tasada

jueves, 3 de marzo de 2011

GLAUCOMA Y LA SEGUNDA CAUSA DE CEGUERA EN EL MUNDO...

El glaucoma se convirtió en la segunda causa de ceguera en el mundo por falta de controles, después de las cataratas, y se estima que lo padecen 60 millones de personas, alertó la Asociación Mundial de Glaucoma (AMG).

                                    Imagen: visión con glaucoma
La AMG indicó que en los países desarrollados el 50% de los afectados de glaucoma desconoce su situación, pero en las naciones en vías de desarrollo la cifra trepa al 90%.

El glaucoma se manifiesta cuando se comprime el nervio óptico y el ojo resulta seriamente dañado.

Dentro del ojo, entre el cristalino y la córnea, hay un líquido transparente que se produce y se elimina continuamente.

Si disminuye el drenaje de ese líquido por sus canales naturales, se produce su acumulación, lo que deriva en un aumento pronunciado de la presión dentro del ojo.

Esos niveles elevados de presión ocular son los que disminuyen el flujo de sangre y comprimen el nervio óptico, lo que ocasiona daños que comprometen severamente la visión.

María Angélica Moussalli, médica oftalmóloga responsable de la sección Glaucoma del servicio de Oftalmología del Hospital Italiano, sostuvo que "se trata de una patología silenciosa, que debe tratarse a tiempo, que en Argentina la padecen más de un millón de personas".

Moussalli añadió que "el glaucoma tiene una prevalencia del orden del 2,5% de la población en mayores de 40 años y 6,6% en mayores de 75, pero lo preocupante es la cifra de incumplimiento del tratamiento que llega al 80%".

La oftalmóloga explicó que "una vez detectado el glaucoma, la primera etapa, y en la que permanece la mayoría de la población que lo padece, es en la colocación de gotas específicas en los ojos, para disminuir la presión intraocular".

Moussalli añadió que "más allá de que las gotas sean bien toleradas, no cumplir adecuadamente el tratamiento es una de las principales causas de fracaso".

"Se debe tener la responsabilidad de no permanecer sin medicación, algo que suele ocurrir durante los fines de semana cuando se está de paseo", alertó la especialista.

Por su parte, Ernesto Ferrer, presidente del Consejo Argentino de Oftalmología (CAO), reiteró que "el glaucoma es una enfermedad progresiva que puede causar ceguera".

Ferrer añadió que esta patología "es totalmente tratable y se puede recurrir a métodos farmacológicos como también, a veces, a quirúrgicos".

Pero insistió en que, "actualmente, hay una batería farmacológica que hace que el paciente pueda tratar el tema de su presión ocular con una gota por día y prevenir el daño del nervio óptico".

Una de las maneras de sospechar que se padece glaucoma es la necesidad de cambiar frecuentemente de anteojos porque ninguno resulta satisfactorio para ver bien.

También, aunque no son síntomas exclusivos del glaucoma, conviene realizar una consulta oftalmológica si se advierten dificultades para adaptar la vista a lugares oscuros, pérdida de la visión lateral, ver arco iris en forma de anillo alrededor de las luces y dificultad para enfocar objetos muy próximos.

El día mundial del glaucoma se celebra el 12 de marzo y, por tal motivo, especialistas del servicio de oftalmología del Hospital Italiano de Buenos Aires, atenderán -un día antes- de manera libre y gratuita a todas las personas interesadas en medirse la presión ocular y hacerse una revisación del nervio óptico.

Los oftalmólogos atenderán de 8 a 18 en la sede de Perón 4230 y para informes puede llamarse al 4959-0200
Fuente: http://espanol.news.yahoo.com/

miércoles, 2 de marzo de 2011

GLAUCOMA: UN IMPLANTE PARA MEDIR LA PRESION OCULAR...

Investigadores de la Universidad de Michigan desarrollaron un aparato que sirve como implante para medir la presión ocular en pacientes con glaucoma
Imagen: foto del implante junto a la noticia

¿Quién dijo que una computadora debía ocupar un gran espacio?
 Los investigadores de la Universidad de Michigan han desarrollado una microcomputadora cuyo volumen es solo un poco más grande que un milímetro cúbico. El aparato sirve como un implante para medir la presión ocular en pacientes que padecen de glaucoma.


El sistema tiene un procesador, un sensor de memoria, una memoria, una radio inalámbrica con su antena, una batería y una celda solar para recargarla. Además, se sabe que el procesador que se ha utilizado en él es un chip conocido como Phoenix, el cual tiene un consumo de energía sorprendentemente bajo hasta el punto que hace que los móviles actuales se vean como reactores nucleares, según informó el portal del diario español “ABC”.

Cada 15 minutos el sistema sale de su modo de espera y toma lecturas, actividad que le hace consumir unos 5,3 nanovatios. La batería necesita ser recargada completamente con una hora y media bajo luz solar o diez horas bajo luz artificial convencional.

Los datos están almacenados por una semana y son transmitidos a un dispositivo externo que está cercano al ojo y que se encuentra disponible para uso del paciente.


Fuente: http://elcomercio.pe/

domingo, 31 de enero de 2010

¿QUE ES LA TENSION DEL OJO?

La tensión ocular es el nombre coloquial de la presión intraocular, cuyas siglas son PIO. El ojo es un órgano aproximadamente esférico, pero no es sólido por dentro y las cubiertas no son demasiado rígidas, así que para conservar la forma esférica usa el mismo truco que el que usamos para darle forma a un balón o un globo. Llenamos el interior de un fluido que está a más presión de la atmosférica. Si el fluido del interior está a mayor presión que lo que hay en el exterior, la cubierta se estira y adopta la forma (aproximada) de esfera. El balón lo llenamos de aire, y debe estar a cierta presión para que mantenga bien la forma y no se deforme. En el ojo pasa algo parecido, sólo que dentro no hay aire.
Por tanto tenemos que el interior del ojo mantiene una presión por encima de la atmosférica. Recordando las clases de ciencias naturales de la escuela, la presión es igual a la fuerza entre la superficie, y en el sistema internacional se mide en Pascales (un Pascal es 1 Newton/m2). Sin embargo, son más populares otras medidas: centímetros de agua, bares (y su submúltiplo los milibares), atmósferas; y sobre todo, milímetros de mercurio (que se abrevia en mmHg). La presión atmosférica a nivel del mar suele estar a unos 760 milímetros de mercurio. Éste sería el valor absoluto, pero en medicina medimos las presiones con relación a la atmosférica. Cuando medimos la presión arterial y nos da por ejemplo 12/8, realmente son 120 mmHg de tensión sistólica (cuando llega el impulso de sangre del corazón) y 80 mmHg de tensión diastólica (cuando las arterias están más vacias de sangre). Es decir, 120 mmHg y 80 mmHg por encima de la presión atmosférica. Obsérvese que cuando abreviamos la tensión arterial, es muy común quitar el cero de la derecha, es como si dividiéramos entre diez el resultado.
¿Qué valores de tensión ocular son normales?
La presión dentro del ojo suele situarse en torno a 15 mmHg, pero existe mucha variabilidad, de forma que se acepta un rango de normalidad de 5 mmHg hacia arriba o abajo. Es decir, entre 10 y 20 mmHg se consideran tensiones normales. Una presión intraocular alta se considera a partir de 21 mmHg, y una presión baja por debajo de 6 mmHg. Es muy importante entender la variabilidad, que muchas veces los pacientes no lo viven así. Es habitual que se compare con la tensión arterial, aunque no son comparables. Una presión intraocular que suba de una vez a otra de 14 a 16 no tiene mucha importancia (siendo sinceros, ninguna), porque una diferencia de 2 mmHg estando en rangos de rigurosa normalidad, no es significativo. Un aumento de tensión arterial sistólica (”la alta”) de 14 a 16 sí es significativo porque hay un cambio de 20 mmHg.
Por otra parte, y esto es muy importante, la presión intraocular no es un dato constante e invariable. Fluctúa a lo largo del día, y cambia por motivos tan aparentemente banales como aguantar la respiración o hacer fuerza con el párpado en el momento que le miden la presión intraocular. Por otra parte, la medición de la presión no es exacta, y con el mejor sistema de medición, entre un oftalmólogo y otro la diferencia de medidas puede llegar a ser de 2 mmHg. Por lo tanto, es importante tener varias medidas de presión intraocular a lo largo del tiemo para hacernos una mejor idea.
¿Cómo mantenemos la tensión ocular?
Se ha dicho que un balón lo llenamos de aire para conseguir la presión deseada en el interior. Pero ¿de qué se llena el ojo?. Ciertamente no es de aire.
La parte “noble” del ojo son las cubiertas, la cavidad interior como tal no tiene realmente un papel activo en la formación de la imagen. Por tanto, lo que rellena el ojo tiene dos funciones básicas: a) ser transparente para dejar pasar la luz a su través, y b) mantener la presión intraocular. Los dos elementos que llenan el interior del ojo son el humor acuoso y el humor vítreo. El humor vítreo, cuerpo vítreo, o simplemente vítreo, apenas puede denominarse fluido. Constituye la mayor parte del volumen interno del ojo, y es básicamente una malla tridimensional de proteínas y azúcares, con escasas células, y que tienen “atrapado” un buen volumen de agua. No hay vasos sanquíneos activos ni nervios. O sea, que es principalmente un tejido bastante homogéneo que hace de sostén, y que es (en su mayor parte) transparente. Apenas sufre recambio, a efectos prácticos se considera estable, no se forma ni se elimina. Debido a que el vítreo tiene una dinámica prácticamente nula, a efectos de mantener la presión del ojo no tiene casi importancia (excepto en un tratamiento concreto para el glaucoma, que ahora no viene al caso). Por lo tanto, el responsable de la presión intraocular es necesariamente el otro elemento, el humor acuoso. El humor acuoso ocupa sólo la parte anterior del ojo, desde la córnea hasta el cristalino. En volumen tiene menor importancia que el vítreo. Como su propio nombre indica, el humor acuoso es básicamente agua; se forma filtrando la sangre de las células, por lo que es en su gran mayoría agua, y disueltos en ella están varios elementos alimenticios, proteínas pequeñas, oxígeno, dióxido de carbono, etc. Este fluido no se encuentra estanco, sino que se va recambiando continuamente. Se genera en una parte del ojo, circula por entre las estructuras, y se absorbe por otro lado. Este constante movimiento permite que el acuoso esté siempre rico en oxígeno y nutrientes, por lo que cubre las necesidades de los tejidos que no tienen aporte sanguíneo, que son el cristalno y la parte interior de la córnea. La producción de humor acuoso está equilibrada, de forma que la misma cantidad que se va formando, se va extrayendo. De este equilibrio depende la presión intraocular. No conocemos los todos los detalles de este equilibrio, pero en la mayoría de los casos es muy eficaz. Debido a que la densidad del humor acuoso es prácticamente igual a la del agua, la presión dentro del acuoso se transmite al vítreo y a la parte posterior del ojo. Por eso, aunque el acuoso representa en volumen una minoría, condiciona la presión intraocular global.
Producción de acuoso: el cuerpo ciliar.
El humor acuoso se genera en una estructura llamada cuerpo ciliar.  Es la continuación natural del iris (realmente es la porción de úvea que está entre la coroides y el iris, pero no hace falta entrar tanto en la anatomía). Dentro del cuerpo ciliar hay un músculo, pero lo que ahora nos interesa del cuerpo ciliar es la parte en contacto con el interior del ojo, concretamente lo que se llaman procesos ciliares (para los que le gusten los nombrecitos, también se denomina pars plicata). Estos procesos ciliares constituyen la parte más anterior e interna del cuerpo ciliar, y son unas formaciones “arrugadas” detrás del iris, de donde salen los tendones (esas “cuerdecitas”) que sujetan el cristalino.
En esta imagen vemos el iris desde el interior del ojo. El iris como tal está representado en azul, y está rodeado por una especie de “verrugitas” marrones. Se ha quitado el cristalino y la zónula (las cuerdecitas) para verlo.


Y aquí arriba vemos los procesos ciliares a más aumento.

Esta imagen en grises es real, obtenida con el microscopio electrónico de barrido. La parte izquierda es el iris visto por dentro, y se termina en una línea de “montañitas” irregulares y abruptas, que son los procesos ciliares. Insisto de nuevo que para obtener estas imágenes hay que quitar el cristalino y los tendones que van de éste a los procesos ciliares.

¿Cómo circula el humor acuoso?

Tras salir de los procesos ciliares, el acuoso está en contacto con el cristalino y con la parte más anterior del vítreo. Un vítreo normal está sujeto a la retina (y a otra estructura llamada pars plana, que ahora no tiene importancia), de forma que no deja pasar el acuoso. Pero si el vítreo falta o está desprendido, el acuoso tiene hueco para dirigirse a la parte posterior del ojo. Por lo tanto, aunque falte vítreo (o esté desprendido), el hueco queda bien relleno por el acuoso. Por tanto, la permanencia del vítreo en el ojo no es necesaria para la visión.
De todas formas, lo habitual es que el acuoso se dirija hacia adelante. Se dirige por el espacio entre el cristalino (concrétamente por delante de la cápsula anterior) y el iris. Pasa entonces por una de las partes más estrechas del recorrido, que es el borde de la pupila. La pupila es el agujero central del iris, y el borde de este agujero está muy cerca del cristalino. De hecho, está en contacto en muchas ocasiones, y sólo se separan durante espacios cortos de tiempo, en los cuales fluye el humor acuoso. Este “paso estrecho” tendrá importancia en algunos glaucomas.
Una vez salvado este paso, el acuoso entra en la cámara anterior (que es el espacio entre la córnea y el iris. Aquí el acuoso difunde de atrás hacia adelante y del centro hacia los lados.

Aquí vemos un esquema donde se ve en flechitas el recorrido que hace el acuoso:
 
Salida del humor acuoso del ojo: Trabeculum y canal de Schlemm


El acuoso debe salir del ojo. Lo hace a través de unas estructuras existentes en una zona muy especial, donde se une la córnea con el iris. Esta zona se llama ángulo iridocorneal, y tiene mucha importancia. Como quiero explicarlo despacito y con dibujos, prefiero dejarlo para otro artículo, que éste ya me ha quedado muy denso.
¿Es malo tener tensión en el ojo?
No es malo. De hecho es necesario. Es lo mismo que pasa con otras cosas en medicina: no es malo tener colesterol, tensión arterial o próstata. De hecho es obligatorio (excepto las mujeres, que no tienen próstata xD). Lo problemático es que las cifras de tensión arterial o colesterol estén por encima de lo normal, o que la próstata esté aumentada de tamaño. El colesterol y la tensión arterial son necesarios para la vida.

Y de la misma manera, la tensión ocular es necesario para el funcionamiento del ojo. El problema surge cuando la presión intraocular está por encima de los parámetros normales. De hecho, también es problemático (de hecho, suele ser más problemático) que la presión intraocular esté demasiado baja, pero esto no suele pasar casi nunca. Cuando la presión intraocular está alta existe mayor riesgo de glaucoma. Pero ojo, no todas las tensiones oculares altas implican glaucoma, ni todos los glaucomas tienen la tensión alta.


Fuente: http://ocularis.es/blog/?p=40
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Premio Agua Clara 2011 al blog

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Cuando se apaga la luz. Mi historia con Maculopatia

Cuando se apaga la luz. Mi historia con Maculopatia
No soy escritora, ni pretendo serlo, solo tuve la necesidad de dar un mensaje de aliento, dejar palabras positivas e informar, porque ese es el objetivo que tengo muy fuerte.Una enfermedad sea cual sea, puede vivirse de dos maneras: sentado lamentándose por lo que no se tiene o seguir adelante afrontando lo que nos tocó. Mi historia es simple, sencilla, pero escrita con el corazón.Estoy convencida que si sale de nuestro interior seguramente será suficiente para que te emocione, te movilice, te lleve a tomar la vida con otra mirada.Seguir siempre y a pesar de caer, ¡volver a levantarse! “Lo esencial es invisible a los ojos, solo se ve con el corazón…”