El ojo es la cámara más perfecta sin rival a la hora de captar imágenes pero su funcionamiento es similar al de las cámaras fotográficas o de vídeo. En este vídeo el Dr. Sergio Bonafonte explica las principales similitudes y deferencias entre el ojo y las cámaras fotográficas o de vídeo.
BLOG DEDICADO A AQUELLAS PERSONAS QUE PADECEN DE ALGUNA PATOLOGIA VISUAL. YO TENGO DEGENERACION MACULAR O MACULOPATIA MIOPICA EN EL OJO IZQUIERDO (2008) Y EN EL OJO DERECHO (2012). ME GUSTARIA COMPARTIR CON USTEDES, EXPERIENCIAS, NOTICIAS ,VIDEOS E INFORMES SOBRE LA ENFERMEDAD Y OTRAS PATOLOGIAS OCULARES. LA MEDICINA NO ES UNA CIENCIA EXACTA Y PUEDEN EXISTIR DISTINTAS VERSIONES Y OPINIONES SOBRE UN MISMO TEMA. SIEMPRE CONSULTÁ A TU OFTALMOLOGO.
Para tener en cuenta
La información es proporcionada solo con fines informativos y no debe ser usada con fines de diagnóstico o tratamiento.
Además no debe sustituirse para diagnóstico y tratamiento profesional.
No soy oftalmologa, solo presento noticias e informes que no suplantan la información del medico profesional.
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lunes, 11 de diciembre de 2017
miércoles, 6 de septiembre de 2017
CAMBIOS REPENTINOS DE VISION
Los cambios de visión repentinos (borrosa, lucecitas que nublan la vista) no son normales, sino que se trata de signos que revelan una enfermedad crónica o visual.
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miércoles, 19 de noviembre de 2014
domingo, 17 de agosto de 2014
CONDUCCION DE VEHICULOS Y LA VISION
Según fuentes de la DGT, en el año 2012 con un parque de vehículos de 33.372.871 unidades (ciclomotores incluidos), se dieron en España 83.115 accidentes de circulación con víctimas, con un resultado de 1.903 muertos y 10.444 heridos graves. En carretera, el grupo más afectado es el de 25 a 34 años, mientras que en urbana el más afectado es de los mayores de 65 años. Obviamente, poseer una buena calidad de visión es de vital importancia en la tarea de conducir un vehículo.
Las cifras de los accidentes en carretera aumentan con la llegada de los meses de verano. 4 millones de personas aprovechan para planificar sus vacaciones estivales, suponiendo un notable incremento en el número de vehículos que se desplazan por toda la geografía nacional.
Se considera que el ambiente (trazado de vía, clima y señalización) puede influir en el 18% a 20% de los accidentes. Por su parte, los vehículos influyen en una cantidad que ronda del 4% al 6%.
Pero son los errores humanos los que se encuentran en cerca del 90% de este tipo de siniestros. Las distracciones y fatigas visuales provocadas por una visión deficiente de los conductores pueden tener mucha influencia en la mayoría de estos accidentes. Según estudios recientes, entre 3 y 5 de cada 10 conductores pueden no usar la graduación correcta que les corresponde.
Esto limita su agudeza visual y sus percepciones, provocando una inadecuada visión de señales y elementos de la vía, distracciones y errores de cálculo en las distancias respecto a otros vehículos o en las velocidades mantenidas. Detrás de estos errores existen limitaciones naturales relacionadas con la visibilidad durante la noche, la visión periférica, la estimación de la velocidad y las distancias, el procesamiento de la información por el cerebro y otros factores fisiológicos asociados que influyen en el riesgo de participar en el accidente.
En este sentido, se debe destacar que un 80% de la información que recibimos llega a través de nuestros ojos y el 90% de las decisiones que tomamos frente al volante depende directamente del estado de nuestra visión.
Por ello, es necesario acudir a las revisiones del Óptico-optometrista al menos una vez al año. Una evaluación personalizada de las condiciones visuales por este profesional sanitario juega un papel fundamental,especialmente cuando se tenga previsto realizar actividades donde la agudeza visual, la sensibilidad cromática, la estereo-agudeza, el campo visual o la adaptación a la oscuridad adquieran gran importancia, como sucede en este caso.
A continuación os mostramos una serie de consejos, advertencias y estudios sobre la relación existente entre la visión y la conducción.
CONDUCCION NOCTURNA:
Según estudios recientes, al 40% de los conductores no les resulta seguro conducir de noche, debido a la pérdida o disminución de su capacidad visual. En condiciones de visibilidad reducida, solo el 25% de usuarios al volante se sienten cómodos. Entre los motivos de inseguridad más frecuentes se encuentran la pérdida de capacidad visual en zonas poco iluminadas, menor contraste, mayor deslumbramiento y visibilidad borrosa.
Los accidentes que se producen por la noche son, en proporción a los del día, más numerosos y más graves. En horas de baja luminosidad se produce el 40% de los siniestros, pese a que la frecuencia del tráfico es menor comparado a otras franjas horarias.
Esto se debe parcialmente al poco alumbrado de las carreteras y al deslumbramiento al que el conductor está expuesto procedente de múltiples fuentes (otros vehículos, reflejos de la luz de los faros con las señales de la carretera, dispositivos lumínicos, etc.).
Durante la conducción nocturna se produce también una importante disminución de la agudeza visual, más marcada en las personas mayores de 50 años. Precisamente, de noche se reduce hasta en un 70% y el sentido de la profundidad es hasta 7 veces menos eficaz. Un conductor con un 50% de agudeza visual requerirá entre 5 y 100 veces más iluminación para detectar un objeto de noche que un conductor con una agudeza del 100%.
A esto se une la conocida miopía nocturna. De noche y con muy baja iluminación funciona más la retina periférica que la retina central debido a la dilatación de las pupilas por lo que todos los conductores sufrimos puntualmente unos pequeños cambios refractivos de -0,75 dioptrías en adelante.
Estos problemas pueden agravarse si el conductor posee:
• deficiencias visuales como la miopía, astigmatismo o hipermetropía.
• patologías oculares crónicas asociadas como cataratas, glaucoma o retinopatías.
• patologías oculares leves como conjuntivitis, queratitis u ojo seco.
• patologías oculares crónicas asociadas como cataratas, glaucoma o retinopatías.
• patologías oculares leves como conjuntivitis, queratitis u ojo seco.
Por ello, insistimos en la necesidad de acudir a las revisiones visuales con el Óptico-optometrista. Un buen estado visual garantiza un menor riesgo en la carretera.
CONDUCCION Y LAS GAFAS DE SOL
La conducción bajo condiciones de alta iluminación está asociada a los riesgos existentes por deslumbramiento, debido a la radiación solar que pueda existir durante la realización de dicha actividad. Por ello, es conveniente utilizar gafas de sol homologadas que permitan bloquear esos destellos y evitar pérdidas de visión repentinas que hagan variar la trayectoria del vehículo, haciendo esta actividad más confortable, segura y placentera.
Las gafas de sol más recomendables para conducir son las que poseen una categoría de filtro solar inferior a 4. Sin embargo, las categorías 1, 2 y 3 tampoco son válidas para la conducción nocturna, puesto que se pierde luminosidad y todo se percibe más oscuro, perdiendo así visibilidad.
Es muy importante que, independientemente de su color, los lentes solares no alteren ni modifiquen sustancialmente los colores naturales de los objetos y del entorno que estamos mirando. Es decir, si tenemos unas lentes verdes no podemos verlo todo verde. Los colores de filtros de protección solar más utilizados son el marrón, el verde y el gris y deben aumentar el contraste y permitir la percepción de los colores con muy pocas alteraciones.
Los filtros naranja o amarillos son adecuados para utilizarlos en condiciones de baja luminosidad, como con niebla, nublados intensos o en la conducción de noche, ya que favorece un aumento de los niveles del contraste, por lo que NO son válidos para utilizarlos en días soleados.
Los filtros polarizados, además de filtrar el exceso de luminancia, eliminan los reflejos horizontales que pueden llegarnos del agua, el asfalto o superficies brillantes, evitando el deslumbramiento provocado por los reflejos más molestos del sol.
Por su parte, es recomendable que las gafas cubran la mayor parte de la cara del usuario, sobre todo al conducir motocicletas o vehículos con ventanas abiertas. Esto impediría que entren en el globo ocular partículas de polvo procedente del aire, de los otros vehículos de la vía o de los diferentes elementos del paisaje.
En este sentido, los Ópticos-optometristas recomiendan a la población que acuda a las revisiones, al menos, una vez al año y antes de emprender viajes largos, con el fin de evaluar y detectar posibles errores en la refracción del usuario y prescribirle métodos de compensación o solución como gafas o lentillas con su graduación real, con el fin de compensar adecuadamente sus defectos refractivos.
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lunes, 16 de junio de 2014
LA VISION Y EL ESTILO DE VIDA...
Una vida físicamente activa y el consumo ocasional de alcohol están asociados con un riesgo reducido de desarrollar trastornos de la visión, de acuerdo a un estudio recientemente publicado en la revistaOphthalmology.
Buscando cómo disminuir el crecimiento de trastornos de la visión, investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Wisconsin examinaron la relación entre la incidencia de trastornos de la visión y tres comportamientos modificables del estilo de vida: fumar, beber alcohol, y permanecer físicamente activos.
La investigación se realizó como parte del Estudio de los Ojos Beaver Dam, un estudio de cohorte a largo plazo de 1988 a 2013 de cerca de 5000 adultos de 43 a 84 años.
Los investigadores encontraron que en 20 años desarrollaron trastornos de la visión el 5.4% de la población y la variación con respecto a los estilos de vida fué como sigue:
- Se consideró persona físicamente activa a personas que hacen actividad regular 3 o más veces a la semana. A los 20 años, y después de hacer un ajuste por edades, las cifras muestran un 58% de menor probabilidad de desarrollar trastorno visual en aquellos que permanecieron físicamente activos comparados con los que se mantuvieron sedentarios.
- Se consideró bebedor ocasional a quienes habían consumido alcohol en el último año, pero reportaron menos de una vez en una semana normal. A los 20 años, y después de hacer un ajuste por edades las cifras muestran 49% menos probabilidad de desarrollar trastornos de la visión en los bebedores ocasionales comparados con quienes no consumieron alchohol.
- Aunque la probabilidad fué más alta en los grandes bebedores y los fumadores, en comparación con personas que nunca beben de más y nunca fuman, respectivamente, la asociación no fué estadísticamente importante.
Aunque el estudio brinda el riesgo estimado de la asociación de factores del estilo de vida con la incidencia de trastornos visuales, los datos no prueban que estos hábitos sean directamente responsables del incremento de riesgo.
“Mientras que la edad es generalmente uno de los factores de riesgo más fuertemente asociados para muchas enfermedades de los ojos que causan trastornos visuales, es un factor de riesgo que no podemos cambiar,” dijo el Dr. Ronald Klein, investigador principal del estudio. “Los hábitos del estilo de vida como fumar, beber, y hacer actividad física, sin embargo, pueden modificarse. Así, es promisorio, en términos de posible prevención, que estos hábitos estén asociados con el desarrollo de trastornos visuales en el largo plazo.
Sin embargo, se necesitan investigaciones posteriores para determinar si modificar estos hábitos llevará a la reducción de la pérdida visual.”
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sábado, 3 de agosto de 2013
EVITAR LA CEGUERA PREVENIBLE...
En el pasado mes de abril los expertos en salud visual de los Ministerios de Salud de América Latina se reunieron en la ciudad de Quito, Ecuador, con el fin de crear el Plan Regional para la Prevención de la Ceguera y la Discapacidad Visual Evitable 2014-2019, el cual cuenta con aval del Consejo Ejecutivo de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Así lo dio a conocer Israel Bermúdez, coordinador del Programa Nacional de Salud Visual del Ministerio del Poder Popular para la Salud, quien señaló que el referido plan será discutido por los Jefes de las carteras sanitarias de la región, para su posterior ratificación por la 66° Asamblea Mundial de la Salud, en el mes de mayo.
Durante la reunión sus participantes expresaron la situación actual de la salud visual en los países latinoamericanos, así como los avances, los retos pendientes por alcanzar y las propuestas de los insumos necesarios para la futura ejecución de un Plan Regional, que será desarrollado a partir del año 2014.
Durante este foro se conformaron mesas técnico-científicas donde los especialistas disertaron la forma de cumplir los objetivos del Plan Global: lograr que la población en general tenga acceso universal a los servicios de salud visual y garantizar los derechos a las personas con discapacidad visual, también se revisó el Plan de Acción Regional 2009-2013, relativo para la prevención de la ceguera como a las deficiencias visuales evitables, la cual fue aprobado por el Consejo Directivo de la Organización Panamericana de la Salud, mediante la resolución CD49/19 y se instó a los Estados Miembros a ejecutarlo.
El referido plan contempla: establecer que los Comité Nacionales de Coordinación trabajen para ayudar a elaborar y ejecutar los planes nacionales de prevención de la ceguera; que incluyan la prevención de la ceguera evitable y de la deficiencia visual en los planes y las metas nacionales de desarrollo; que impulsen la integración de la prevención de la ceguera y de la deficiencia visual en los planes y programas existentes para la atención primaria de salud.
Asimismo, que apoyen la movilización de recursos para eliminar la ceguera evitable y que fomenten las alianzas entre el sector público, organizaciones no gubernamentales, sector privado, sociedad civil y comunidades en los programas y actividades que promueven la prevención de la ceguera y que insten a la cooperación entre países en las áreas de prevención, atención de la ceguera y deficiencia visual.
Particularmente en el caso de Venezuela, Israel Bermúdez destacó que el Programa Nacional de Salud Visual del MPPS ha logrado avances significativos, gracias al apoyo bilateral de Cuba y la asesoría técnica de la OPS, insistió en que se han realizado acciones en la prevención de ceguera atribuible a catarata, lo cual ha tenido gran impacto en las comunidades de menores recursos económicos, a través de la Misión Milagro, que ya alcanzó la cifra de más de 1.600.000 pacientes beneficiados.
Mencionó que existen 24 Coordinaciones Estatales de Salud Visual, adscritas a este programa, que utilizan la estrategia de informar, educar y comunicar, a objeto de sensibilizar a la comunidad en general sobre la salud visual, prevención de discapacidad; ceguera por ciclo de vida, género, etnia, ocupación y clase social, entre temas relacionados a este aspecto.
Explicó que esta actividad se cumple debido al trabajo mancomunado con las Ópticas Populares de Barrio Adentro, que funcionan en la red de Atención Primaria en Salud, donde además se le entrega a la población lentes de forma gratuita.
También durante el encuentro se dio a conocer los aspectos técnicos y administrativos del Programa Nacional de Salud Visual del país y citó que su objetivo es elaborar normas, pautas y procedimientos, así como consolidar estadísticas y controlar su gestión con la asesoría del Comité Nacional. De igual forma, se apoya la implantación y ejecución del modelo de Atención Integral, a través de la estrategia de Atención Primaria de Salud, establecido en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, normas del MPPS y las resoluciones OPS/OMS.
Para asegurar el cumplimiento de las metas y los objetivos planteados en este foro, estuvieron presentes los representantes de los Ministerios de Salud de Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Cuba, Costa Rica, El Salvador, Ecuador, Guatemala, México, Panamá, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela, además de las autoridades de la Agencia Internacional de Prevención de la Ceguera: (VISION 2020) y de diversas organizaciones internacionales de cooperación en salud ocular de la región.
Igualmente participaron el representante de Organización Panamericana de la Salud en Ecuador, Mario Valcárcel; la Asociación Panamericana de Oftalmología, en la persona de Francisco Martínez; y el representante de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en Ginebra, Ivo Kosur.
tomado de mpps.gob.ve
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viernes, 8 de marzo de 2013
COMO ENFOCAMOS?
INSUFICIENCIA DE ACOMODACION
Uno de los aspectos más fascinantes del ojo es su capacidad para cambiar su poder focal. Este cambio nos permite ver cosas claramente a distancia (6 metros o más lejos) y también de cerca (30 centímetros o menos). Este cambio se llama acomodación.
La habilidad de los ojos para acomodar generalmente sigue un patrón de deterioro, siendo máxima cuando uno es muy joven y disminuyendo gradualmente a medida que envejecemos.
Si usted tiene alrededor de 40 años de edad y sus ojos están empezando a perder su habilidad para acomodar, entonces tienepresbicia, una condición diferente a la que será explicada a continuación.
Ocasionalmente, el poder de los ojos para enfocar no es el que corresponde a la edad de la persona. Esto es más comúnmente visto en niños de edad escolar que tienen dificultad para enfocar en sus materiales de lectura. En este caso, la condición es llamada insuficiencia acomodativa.
Hay dos métodos que pueden ser considerados para tratar la insuficiencia acomodativa. El primero es el método convencional de usar lentes para leer. Estos lentes están diseñados para imitar la forma del cristalino dentro del ojo cuando está enfocando, haciendo el trabajo cercano más fácil de realizar.
La teoría que sustenta el uso de lentes de leer es correcta, pero los lentes no revierten el problema de insuficiencia acomodativa. Los ojos y sus cristalinos deberían estar trabajando en un ambiente de visión normal. Los lentes le permiten al ojo relajarse para ver claramente las cosas cercanas.
El segundo tratamiento es la terapia visual. Aunque la terapia visual es considerada algo más que simples ejercicios oculares, en este caso los ejercicios son usados para trabajar con los cristalinos y sus músculos asociados con el objeto de incrementar su habilidad funcional.
A veces, y dependiendo de la severidad del problema, puede recomendarse el uso de lentes además de la terapia visual. Esta combinación puede ser el remedio ideal si el sistema acomodativo de la persona es tan débil que la terapia visual podría prolongarse. Los lentes le ayudarán a la persona a trabajar normalmente de cerca, y la terapia visual le enseñará a controlar mejor sus ojos.
Referencia
- Anshel, J. (1999) Smart Medicine for Your Eyes, Nueva York: Avery Publishing Group.
- http://lenticon.blogspot.com.ar/2013/02/insuficiencia-de-acomodacion.html
lunes, 14 de enero de 2013
martes, 8 de enero de 2013
ASPIRINA Y PROBLEMAS DE VISION?...
Estudio en EEUU relaciona estadísticamente el uso regular del medicamento y el riesgo de degeneración macular, la principal causa de pérdida de visión en adultos mayores.
IMAGEN: persona con una aspirina
Un estudio de la Universidad de Wisconsin señala que consumir aspirina
regularmente durante períodos prolongados puede incrementar el riesgo de
desarrollar trastornos de pérdida de visión.
La investigación se realizó con casi 5,000 personas en un periodo
de 20 años y fue publicada recientemente por la revista de la Asociación Médica
Estadounidense (JAMA).
Los científicos encontraron que los
consumidores de aspirina por diez años o más mostraron dos veces más riesgo de
desarrollar degeneración macular –la principal causa de pérdida de
visión entre las personas mayores de 60 años– en relación a quienes no usan la
medicina.
Los autores señalan que se trata de “una
asociación pequeña pero estadísticamente importante entre el uso
regular de aspirina y la incidencia de DMAE
neovascular”.
La degeneración macular asociada a la edad (DMAE) afecta la mácula, la
parte del ojo que permite a la persona ver los detalles finos, y puede conducir
gradualmente a ceguera. La enfermedad es tratable pero no existe una
cura completa.
Últimamente, se ha asumido que la aspirina
tiene propiedades antiinflamatorias y efectos protectores contra varias
enfermedades como infartos y condiciones vasculares, artritis, e
incluso algunos tipos de cáncer.
lunes, 19 de noviembre de 2012
LA VISION EN PERSONAS MAYORES...
CAMBIOS VISUALES EN LOS AÑOS DORADOS...
IMAGEN: persona mayor leyendo.
A medida que nos volvemos adultos maduros —un período conocido como los años
dorados— con mucha frecuencia nos encontramos con cambios en la visión. Por más
que quisiéramos tener ojos biónicos, la verdad es que la visión se vuelve “menos
que perfecta”.
Esto no significa que sufriremos de ceguera a medida que envejecemos, pero
nos veremos obligados a visitar frecuentemente a los profesionales de la salud y
al oculista o al optometrista.
A medida que la gente envejece, su visión se vuelve menos aguda. Esto es
normal. Estudios sugieren que el alrededor del 10% de las personas menores de 45
años sufren de impedimentos visuales, lo suficientemente importantes como para
requerir una corrección óptica; otros estudios muestran que casi 1 de cada 13
personas mayores de 65 años sufrirán de impedimentos visuales agudos o
crónicos.
Esto puede variar de persona a persona como indica la Fundación Americana
para la Ceguera. Por ejemplo, las personas saludables, bien alimentadas y sin
enfermedades crónicas pueden desarrollar muy pocos, si acaso alguno, cambios
visuales hasta que pasen de 60 años.
Una condición común de encontrar en las personas mayores de 40 es la
presbicia, que se manifiesta lentamente. Las personas empiezan teniendo
problemas para leer la letra pequeña de las revistas. Empezarán a necesitar
lentes de leer. Para la mayoría esto no será de gran preocupación.
Otras condiciones comunes en personas mayores de 40 años incluyen:
Otras condiciones que la gente nota cuando envejece son problemas para ver o manejar de noche. Si usted nota que su visión se deteriora al envejecer, repórtelo a su médico tan pronto como sea posible. Hay mucha tecnología nueva y tipos de lentes como trifocales o bifocales que pueden ayudarle a restaurar su visión y su gusto por la vida.
Referencia FUENTE: http://beatrizmayoral.blogspot.com.ar/
- Ojo seco. Mientras algunas personas sufren de ojo seco después de la cirugía con laser o mientras son jóvenes, muchas personas se darán cuenta de que producen menos lágrimas a medida que envejecen. El optometrista o el oftalmólogo puede ayudarle a seleccionar el mejor tratamiento, incluyendo gotas para humedecer el ojo seco. Algunos estudios sugieren que las mujeres son más susceptibles de padecerlo debido a los cambios que ocurren después de la menopausia.
- Cataratas. Las cataratas pueden volver la visión muy borrosa. Esto se debe a la pérdida de claridad del cristalino y el tratamiento es removerlas para permitir nuevamente la visión clara.
- Glaucoma. Esta es una condición más seria que afecta a personas mayores de 50 años, aunque puede ocurrir antes. Esta enfermedad ocurre cuando el humor acuoso dentro del ojo eleva la presión y puede llevar a pérdida de la visión. Es importante revisarse anualmente para detectar y tratar esta condición tempranamente.
- Retinopatía diabética. Esta enfermedad generalmente es un efecto de la diabetes crónica, y puede ocurrir tanto en jóvenes como en adultos, aunque es más probable que los adultos diagnosticados diabéticos la desarrollen.
Otras condiciones que la gente nota cuando envejece son problemas para ver o manejar de noche. Si usted nota que su visión se deteriora al envejecer, repórtelo a su médico tan pronto como sea posible. Hay mucha tecnología nueva y tipos de lentes como trifocales o bifocales que pueden ayudarle a restaurar su visión y su gusto por la vida.
Referencia FUENTE: http://beatrizmayoral.blogspot.com.ar/
miércoles, 14 de noviembre de 2012
EL ACTO DE MIRAR...
Segunda parte de la conferencia dictada durante la Rueda de prensa organizada por la empresa Transitions el 23 de Octubre de 2012 Hotel Marquis Reforma Ciudad de México.
martes, 13 de noviembre de 2012
VIDEO INTERESANTE: EL ACTO DE MIRAR
Conferencia de Prensa organizada por la empresa Transitions donde frente a los medios se desarrolló el tema "El acto de Mirar" por el Dr.José Luis Merino.
Hotel Marquis Reforma Ciudad de México 23 Octubre 2012 (Día del Médico)
Hotel Marquis Reforma Ciudad de México 23 Octubre 2012 (Día del Médico)
domingo, 28 de octubre de 2012
NUESTRO SISTEMA VISUAL...
Interesante artículo sobre cómo vemos...
Primera parte:
Una descripción más uniforme de cómo vemos. Digo eso de “uniforme” porque ciertamente el funcionamiento de nuestro sistema visual se ha ido desgranando a lo largo de estos casi trescientos artículos, pero en forma de pequeños “pedacitos”. Así es bastante difícil hacerse una idea global. Por lo tanto, lo que vamos a comenzar es una descripción más integrada y reunida de lo que hemos ido explicando sobre el ojo sano (y más allá del ojo). Aunque nos apoyaremos en la anatomía (no podemos separar estructura de función), nos vamos a concentrar en el funcionamiento.
Si bien podríamos utilizar nombres más técnicos para lo que vamos a abordar (fisiología visual, óptica humana, neurofisiología, etc). Vamos a enfocarlo como un viaje que tiene dos protagonistas, dos viajeros que más tarde presentaremos. Y este viaje inventado se basa en una escena inventada, un punto de partida que nos servirá de excusa.
Y sin más dilación, comenzamos.
La escena
Andrés estaba contento. A pesar de que a primera hora unas nubes sombrías amenazaban tormenta, el cielo se había despejado a lo largo de la mañana e iban a poder disfrutar de un cálido día soleado de comienzos de otoño. En su regazo estaba apoyada la cabeza de Lucía, su mujer, que entrecerraba en ese momento los ojos, dejándose llevar por un agradable sopor después del almuerzo. Él no había cerrado los ojos, pero también se dejaba llevar por la tranquilidad del entorno: sentado con la espalda apoyada en el árbol, la brisa levantaba susurros arrulladores en la vegetación. Sin embargo no era todo calma. Los dos niños eran pura energía y estaban jugando y correteando por la hierba, persiguiéndose, rodando por el suelo para inmediatamente levantarse riendo.- ¡Mira mamá, papá! ¡Moras!
Era Javier, el pequeño, el que había hecho el descubrimiento. Con la impaciencia natural de un niño de 5 años que acaba de hacer un gran descubrimiento, echa a correr hacia el arbusto cargado de moras. Inmediatamente Adrián giró la cabeza en esa dirección, pero no vio las moras. Adrián era dos años mayor que Javier, pero igual de inquieto. No esperó ni un momento a correr en la misma dirección. Unas pocas zancadas después vio las manchas violetas en el arbusto, el tesoro que pronto estaría tanto en su estómago como en el de su hermano.
- ¡Tened cuidado , no os pinchéis!
Era Lucía la que había hablado. Todavía tumbada en la hierba, había vuelto la cabeza y veía a sus hijos coger las moras. Andrés había mirado hacia donde corrían Javier y Adrián, pero tuvo que ponerse las gafas para ver lo que Javier había encontrado.
El primer viajero
Para entender cómo ha transcurrido esta escena, tenemos que irnos muy lejos de allí. a unos 150 millones de kilómetros. Y tenemos que viajar un poco al pasado. Unos cuarenta días antes de que la familia del relato se fuera al campo a disfrutar de un día de descanso, un átomo nació. Mejor dicho, se originó a partir de otros dos átomos más pequeños. En un entorno de presiones y temperaturas difícilmente imaginables para el ser humano, dos átomos de hidrógeno se fusionan para dar lugar a un átomo de helio. Esto ocurre, evidentemente, en el sol.De esta reacción nuclear surge un fotón. Aquí nace nuestro protagonista, el primer viajero, esta partícula sin masa, la unidad fundamental e indivisible de lo que conocemos como luz, pero también de cualquier radiación electromagnética. Desde los rayos gamma a las ondas de radio, desde los rayos X a los infrarrojos o los ultravioletas, todos son manifestaciones del mismo fenómeno. El horno microondas, todo tipo de conexión inhalámbrica (teléfono móvil, conexión wi-fi, mando del televisor, etc); todo funciona a través de fotones.
Esta partícula que se desplaza tan rápido (casi 300.000 kilómetros por segundo) tarda más de un mes en salir del sol, pero una vez en el espacio viajará rápidamente en línea recta sin que nada se lo impida. Aun así, tardará unos 8 minutos y medio en llegar a la Tierra. Si el fotón tiene mucha energía posiblemente sea absorbido por la atmósfera. Así, los rayos cósmicos, los rayos X y buena parte de los rayos ultravioletas no llegarán a nosotros. Si por el contrario el fotón está en el rango energético de la luz visible, llegará sin mayores problemas a la superficie terrestre.
Nuestro fotón capturando la información visual
Un número inimaginable de fotones “visibles” de diferentes energías llega en lo que conocemos como luz solar. Es una amalgama de diferentes longitudes de onda (cada longitud de onda sería un color) que en conjunto tienen esa tonalidad blancoamarillenta que todos conocemos. Los rayos solares llegan paralelos desde el cielo e iluminan nuestra escena ficticia. En particular, el arbusto con las moras. Esta luz ilumina la superficie de la mora, y los fotones son absorbidos en su mayoría, excepto la parte más energética de ellos. Por lo tanto, los fotones con longitud de onda más larga, que pertenecerían al rojo, naranja, amarillo, verde, etc, se absorben. Y los fotones de longitud de onda más corta, los de la gama del violeta, rebotan.Acá un gráfico sobre la longitud de onda:
La luz se refleja en el fruto, pero no es un reflejo como el que se produce en un espejo. La luz reflejada se dirige a todas las direcciones posibles. De manera que habrá fotones que partiendo de la mora se dirijan hacia los ojos de los cuatro miembros de la familia. De la misma manera ocurre con todos los objetos opacos: la hierba, los árboles, incluso ellos mismos. Así, a partir de unos rayos incidentes del cielo, la luz se refleja en cada uno de los objetos visibles. La información está ahí, en un caos de fotones reflejados que provienen de infinidad de puntos con infinidad de direcciones. Lo que después llamaremos color está de alguna manera en estos fotones reflejados, gracias al espectro de absorción. Cada objeto tiene el color de la luz que no puede absorber, y por tanto refleja. En el caso de la mora, absorbe todo el espectro visible excepto la banda del violeta-lila-morado.
Ordenando los fotones: el desafío
Hasta ahora la “magia” ha ocurrido sin que participe el cuerpo humano. El propio comportamiento físico de los rayos luminosos hace que la información visual esté, de alguna manera, a nuestro alcance. Pero nos queda mucho trabajo por hacer. Al ojo llegan fotones de todo nuestro entorno, pero no llegan ordenados. De un objeto puntual no llega un sólo fotón, ni un rayo recto de fotones con la misma dirección. Cada punto hace de fuente de luz, pero es una fuente de luz difusa. Todos eso hay que ordenarlo para que nos sirva.Volvamos a nuestro ejemplo: en este momento los dos niños están dando buena cuenta de las moras. Cuando cualquiera de ellos dirige sus ojos a la planta, los fotones de ésta llegan a sus ojos. Supongamos que en vez de tener unos ojos complejos, fruto de millones de años de evolución, tuviéramos unos “ojos” simples, unas superficies sensibles a la luz, sin más. A un punto concreto de esta superficie sensible a la luz llega un fotón de una mora. Pero la hoja que hay al lado envía fotones a todas las direcciones, por lo que también llega al mismo punto. Así, para cada pequeña zona de esa superficie de nuestro “ojo simple” llegan fotones de todas las hojas, todas las moras, y todos los objetos que tenga delante. Así no hay forma de utilizar la información. Es como escuchar miles de conversaciones a la vez. Si nos queremos enterar de algo, deberíamos poder silenciar todas las conversaciones menos una para que ésta sea inteligible.
Y sin embargo, Javier y Adrián no tienen ningún problema en coger las moras evitando pincharse. Tienen una imagen muy clara de lo que tienen delante. En la superficie interna del ojo, de alguna manera, los fotones llegan ordenados. Para cada pequeña zona de la retina (la superficie de proyección) llegan los fotones de un solo punto: una mora, una hoja, etc. En el interior de sus ojos hay una imagen virtual de lo que tienen delante.
Segunda parte:
Continuamos esta pequeña aventura . En base a una sencilla escena ficticia ( la familia, los niños, las moras, ¿recuerdan?) pudimos conocer a nuestro primer viajero, el fotón, que llegaba desde el sol, se reflejaba en el objeto visible y llegaba a nuestro ojo. Hoy tenemos que resolver el misterio de de la organización de los innumerables fotones que nos llegan del exterior.
El desafío
Anteriormente poníamos el ejemplo del ojo simple, un sistema visual que existe realmente en los moluscos, consistente en una membrana sensible a la luz. Este ojo primitivo nos puede informar de la presencia de luz, pero es incapaz de formar una imagen. El ser humano, al igual que la práctica totalidad de vertebrados, posee un ojo en cámara, fruto de millones de años de evolución. Los cambios morfológicos y funcionales permiten la creación de una imagen dentro del ojo, una representación virtual del entorno. Pero con toda la complejidad que posee este ojo en cámara, no deja de ser una derivación del ojo simple. Y por lo tanto la forma de integrar la información del exterior, que llega en forma de fotones, con el sistema nervioso es mediante una membrana sensible a la luz. Esta membrana es capaz de transmitir información en forma de impulsos nerviosos cuando es estimulada mediante fotones.Esta membrana sensible a la luz, que llamaremos retina, está constituida por multitud de células receptoras a la luz. La forma que tiene esta retina de generar la imagen virtual es mediante la ordenación espacial: los fotones que llegan a un punto de la retina se corresponde a un punto del exterior. Así, simplificando mucho, el resto de tejidos del ojo tiene como función hacer que los fotones que llegan del exterior se ordenen cuando llegan a la retina. Concretamente, que los fotones de un solo punto de fuera lleguen a un solo punto retiniano. Los fotones que llegan de otro segundo punto del exterior se reúnan en otros segundo punto retiniano, diferente del primero. Y así sucesivamente con todos los puntos.
La superficie del ojo
Para llevar a buen puerto este viaje “organizador” a través del ojo, la primera parada es la superficie de éste. ¿Qué es lo que vemos cuando miramos un ojo? (foto siguiente)La superficie ocular se nos presenta en el espacio que hay entre el párpado superior y el inferior. Vemos una parte blanca que enmarca un círculo de color. Y dentro de éste, un círculo negro. Comencemos con las presentaciones.
- La zona blanca corresponde con la conjuntiva. Ofrece un recubrimiento de protección al globo ocular y al interior de los párpados. Mantiene la película lagrimal, ofrece una defensa tanto mecánica como biológica. Cuando se inflama por una agresión externa hablamos de conjuntivitis. Por debajo de la conjuntiva está la cápsula de Tenon, tejido de sostén que aísla, sujeta y relaciona diferentes estructuras: la conjuntiva que explicábamos antes, el globo ocular, los músculos, ligamentos, arterias, venas, etc. Y por debajo de la Tenon tenemos la esclerótica o simplemente esclera. Si bien la conjuntiva y la Tenon son tejidos relacionados con el ojo, no pertenecen realmente al globo ocular. Sin embargo la esclera sí. Es su cubierta externa, la más resistente, la que contiene y protege los delicados tejidos intraoculares. Estas tres capas (conjuntiva, Tenon y esclera) se encuentran en planos superpuestos. En lo que ahora nos ocupa tienen un papel secundario porque los fotones no entran por aquí. La conjuntiva es semitransparente, pero la Tenon y la esclera son opacas (1).
- El círculo de color se llama iris, es la parte más conocida y característica del ojo y realmente no necesita presentación. Cuando hablamos del color de ojos nos referimos al color del iris, ya que la parte que lo rodea (lo que hemos explicado hace un momento de la conjuntiva, Tenon y esclera) es siempre blanca (2) con vasos sanguíneos rojos, y la pupila es siempre negra. El iris sin embargo tiene una gran variedad de colores que abarcan entre el marrón oscuro que casi se confunde con el negro hasta el azul pálido, pasando por distintos tonos de gris, cualquier gama de verde, amarillos y ocres (si bien no se encuentra el amarillo como color único, puede haber zonas amarillentas en iris verdes). Esta amplia gama se debe a la proporción de melanina. Los colores oscuros son más homogéneos, pero los claros y mixtos pueden tener diferentes zonas de color, además de una superficie heterogénea que produce efectos ópticos interesantes, como que el color del iris parece cambiar con la iluminación del entorno, o con la cercanía con la que lo examinamos (un iris gris puede verse más azulado al acercarnos, por ejemplo). En iris claros, los vasos sanguíneos se hacen más visibles, y a veces el color rojo de la sangre puede entrar a formar parte del juego de colores, de forma que a cierta distancia algunos iris pueden parecer más azules que verdes, incluso violetas.
- En el centro del iris tenemos la pupila, también llamada niña. Es un agujero del propio iris, un círculo negro que se hace mayor o menor en función de la acción de los dos músculos presentes en el interior del iris.
Imagen de la córnea.
La córnea es un tejido totalmente transparente, curvo como si fuera una parte de una esfera (más o menos, luego matizaremos), de poco más de medio milímetro de espesor y unos 11 milímetros de diámetro en su base. Se continúa con la conjuntiva y la esclera. Junto con la conjuntiva, constituye la superficie ocular. Y junto con la esclera, constituye la cubierta externa del ojo. Esclera y córnea conforman un “estuche sellado” que contienen las estructuras del ojo. Aquello que está por dentro es un tejido intraocular, y lo que queda por fuera sería extraocular.
La córnea es la gran desconocida, por la sencilla razón de que no la vemos. Dejando aparte el tema de los orificios corporales naturales (3), en donde podemos ver tejidos del tipo mucosa que no son ni internos ni externos, a simple vista sólo podemos “ver” la superficie corporal. Los órganos y tejidos internos están vedados a la visión, porque la superficie del cuerpo es opaca. La única excepción es precisamente el ojo. El iris es un tejido interno, y lo podemos ver gracias a que la córnea es transparente.
Aparte de estas curiosidades, la córnea juega un papel muy importante en nuestro viaje, porque va a ser la puerta de entrada de nuestro primer viajero, el fotón, al interior del ojo. Además, también realiza un papel crucial (de hecho, el más importante) para el desafío que hemos planteado al principio del artículo: ordenar los fotones que llegan.
Nuestro viajero entra
Volvamos a la escena ficticia del primer artículo: los niños y las moras. Para simplificarlo, vamos a considerar un sólo ojo que contempla la escena, y de la infinidad de puntos que envían sus fotones, sólo estudiaremos uno solo que viene de una mora. Se trata de unos fotones con la longitud de onda correspondiente al morado, como explicábamos en el artículo anterior, que llegan con dirección divergente. Los que no llegan a la córnea no pasan al interior del ojo, así que nos podemos olvidar de ellos. Sin embargo, ¿qué pasa con los que llegan a la córnea?Pues lo primero que se encuentran nuestros fotones viajeros es que cambian de medio de transmisión. Hasta ese momento la luz estaba viajando por el aire, un medio transparente que le permite desplazarse sin problemas. Ahora entran en contacto con un medio acuoso. Y no, no son las células de la superficie de la córnea, aunque también las consideramos fundamentalmente agua con fines ópticos. Todavía no hemos llegado al propio tejido corneal. Entre estas células de la superficie y el aire está la película lagrimal. Compuesta principalmente por agua con proteínas, lípidos e iones, como medio de transmisión de la luz es asimilable al agua pura. Es un medio transparente que también deja pasar los fotones a su través sin mayores problemas. Pero el paso crucial es el cambio de medio, el “salto” entre viajar por el aire y viajar por el agua. Cuando un rayo de luz cambia de un medio a otro medio en el que su velocidad de transmisión cambia, se produce un fenómeno físico llamado refracción.
La refracción corneal
La refracción consiste básicamente en un cambio de dirección de la luz. Es el sustrato que explica el funcionamiento de todas las lentes. Una lente artificial es un cuerpo transparente, normalmente de cristal o un sólido semejante, con superficies creadas para inducir un tipo de refracción determinada.Pero olvidémonos por un momento de las lentes artificiales y volvamos a los medios que teníamos antes: el aire y el agua. El fotón sigue una línea recta en el aire y también en el agua, pero justo en el lugar en el que cambia de medio estas dos líneas forman un ángulo.
Ver el gráfico en imágen:
La cuantía de la refracción, para lo que nos interesa ahora (4), depende del ángulo que forma el rayo que incide (el fotón que llega por el aire hasta encontrarse con el agua) con la superficie acuosa.
Si la superficie es más o menos plana esta refracción produce un desplazamiento aproximadamente proporcionado. Digamos que la imagen se desplazaría en bloque hacia un lado. Todo el que ha tenido una pecera ha podido experimentar de forma intuitiva estos conceptos. Digamos que la imagen no sufre grandes cambios. La imagen refractada puede verse “desplazada”, “cortada” o algo “girada”, pero sigue con las proporciones y tamaños similares a la imagen original.
Imagen descripta anteriormente:
Sin embargo la película lagrimal no forma un plano. Como si de un guante se tratara, reproduce fielmente la forma de la córnea. A todos los efectos, la refracción inicial que sufren los rayos luminosos al entrar en el ojo es un efecto fundamentalmente corneal, aunque el sustrato físico sea la película lagrimal.
¿Qué pasaría si no hubiera película lagrimal? Además de que la supervivencia de la córnea y la conjuntiva no es posible sin lágrima, además de las funciones defensivas, nutricionales, regenerativas, etc, el aspecto óptico es crucial. La córnea tiene una curva característica necesaria para que la refracción sea exactamente la que es, como veremos en seguida. Pero eso es así a nivel “macroscópico”, digamos. A escala microscópica la superficie de las células no es para nada regular. Si careciéramos de lágrima la refracción no se realizaría de forma adecuada y la visión se deterioraría. Como de hecho ocurre, en las personas que sufren ojo seco, una enfermedad en la que la lágrima se produce de manera insuficiente, con una composición alterada, o no se reparte adecuadamente por la superficie del ojo. Por suerte, en el ojo normal estas irregularidades de superficie se cubren con la película lagrimal, de modo que ofrecemos a los rayos de luz una superficie de refracción perfectamente regular.
Decíamos más arriba que la córnea tiene una forma de curva como si fuera una parte de una esfera, más o menos. Eso quiere decir que a los fotones entrantes les ofrecemos una superficie convexa. Si efectivamente la córnea fuera una parte de una esfera perfecta (y en este momento comenzamos a trazar nuestro modelo teórico), sería una lente convergente perfecta. Una lente convergente es el tipo de lente artificial más utilizada. Está en las cámaras fotográficas y de vídeo, en los telescopios y microscopios, y en las lupas. Quedémonos con este último ejemplo: la mayoría de nosotros hemos jugado con lupas. Sabemos que, jugando con la distancia adecuada, podemos concentrar los rayos de luz en un punto muy pequeño. Según jugamos con la distancia entre la lupa y la superficie de proyección (una mesa, por ejemplo), concentramos la luz en un área mayor o menor, depende de lo lejos o cerca que esté la lupa de la mesa.
Imagen de lo comentado:
Esta es la característica de estas lentes: son capaces de hacer convergentes rayos de luz que llegan paralelos o divergentes. La propia geometría convexa así lo permite. Los rayos que llegan por el centro no sufren refracción. Los que llegan a la zona más periferia de la lente forman un ángulo diferente de 90º, por lo que se refractan. Y cuando más nos alejamos del centro, el ángulo de incidencia es más acusado, y por lo tanto la refracción también. Si la superficie, además de convexa es perfectamente esférica, todos los rayos convergerán en el llamado punto focal.
Ver en imagen:
Y esto es precisamente lo que necesitamos: los rayos que llegan divergentes procedentes de un punto, los hacemos convergentes hasta reunirse en un sólo punto por detrás de la lente, lo que hemos llamado punto focal. L distancia entre el punto focal y la lente depende de la potencia de la lente (cuanto más curva es la lente, más cerca está) y de la cercanía del punto que emite la luz. Cuanto más cerca está el punto emisor de la lente, los rayos llegan más divergentes, y el punto focal se irá hacia atrás. Y si el punto emisor de luz está más atrás los rayos llegan a la lente menos divergentes, y el punto focal se acerca a la lente. Además del tema de las distancias con respecto a la lente, tenemos que considerar las demás posiciones. En la imagen de arriba vemos un esquema en dos dimensiones para entenderlo fácilmente. Pero la lente convergente es realmente tridimensional, y es capaz de refractar rayos que vienen de todas direcciones, no sólo de los puntos que están justo delante.
Para entender hacia dónde converge la luz en función de la localización de la fuente luminosa, se puede entender de forma muy intuitiva si jugamos con el experimento de antes de la lupa y la mesa. Si el punto emisor de luz está justo delante de la lente, el punto focal estará justo detrás. Si el emisor está a la izquierda, el punto focal aparece detrás pero a la derecha. Si el emisor está arriba el punto focal queda abajo.
Y por fin: el primer modelo óptico
Ya tenemos nuestro modelo de córnea: una lente convergente perfecta. Y sabemos lo que hace: los rayos divergentes de una fuente de luz se reúnen en un solo punto por detrás de la córnea, y este punto proyectado se corresponde con la localización del punto de luz exterior. Ya sabemos lo suficiente de óptica para avanzar con nuestro ejemplo del principio: la planta con las moras. Supongamos que la mora es un único punto luminoso que se encuentra a la izquierda de nuestro ojo. Si el globo ocular tuviera una lente convergente perfecta (nuestro modelo teórico), los rayos divergentes de la mora se reunirían por detrás y a la derecha de la lente en un punto y sólo en este. Si ahora suponemos que una hoja verde es también un único punto luminoso, esta vez situado a la izquierda del ojo, sus fotones correspondientes, si bien están entremezclados con los de la mora al viajar por el aire y en la córnea, al final se reúnen por detrás de ésta en un punto situado a la derecha. Si la membrana sensible a la luz, la retina, estuviera en ese plano donde se encuentran estos puntos focales, entonces un punto de la retina, y sólo uno, se estimularía por los fotones violetas de la mora. Y en otra zona de la retina llegan los fotones verdes de la hoja. Si bien durante la mayor parte del trayecto los fotones violetas y verdes estaban entremezclados, compartiendo espacio físico, gracias a los fenómenos de refracción ocular, la información llega separada a la retina. Y en estas condiciones sí es capaz de generarse una imagen virtual en la retina. Y de la refracción ocular que permite esta “ordenación óptica de fotones” tan maravillosa, la parte corneal es la más importante.Este es el modelo teórico que nos permite entender las generalidades de la óptica del sistema visual humano. Pero sin embargo, las cosas no funcionan así. Ni la córnea es una lente convergente perfecta, ni es una lente suficientemente potente como para por sí misma hacer converger los rayos de luz en la retina (5).
—–
1. Cuando decimos que los tejidos que están fuera del eje visual son opacos realmente queremos indicar que la cantidad de fotones que entran a través de los planos conjuntiva-Tenon-esclera es despreciable en circunstancias normales, por lo que no afecta al fenómeno visual y a efectos prácticos los podemos considerar opacos. Pero realmente la luz puede entrar a través de estos tejidos, al igual que puede atraversar los párpados. Sólo adquiere relevancia ante estímulos lumínicos fuertes. En cualquier caso la luz que entra por fuera del eje visual nunca forma una imagen en la retina.
2. Cuando en circunstancias normales vemos desde el exterior la conjuntiva, con la Tenon y la esclera por detrás el color de fondo es blanco y se ven vasos sanguíneos como ramificaciones rojas. Hay variantes de la normalidad, como pigmentaciones pardas o grisáceas en razas de piel oscura. Y numerosas anomalías son capaces de cambiar el color de “lo blanco del ojo”, como en el caso de la ictericia.
3. Con respecto a los orificios corporales, podemos mencionar una curiosidad: si bien podemos reconocer 7 u 8 orificios naturales en función de nuestro sexo, realmente tenemos que añadir 4 más. Va un punto trivial al primero que lo adivine.
4. La refracción depende del ángulo de incidencia (el ángulo que forma el rayo de luz incidente con el plano del cambio de medios) y el la diferencia de los índices de refracción, de los medios transparentes. El índice de refracción mide la relación entre la velocidad de propagación de la luz de ese medio y la velocidad en el vacío. Cuanto mayor es la diferencia de los índices de refracción entre un medio y otro, mayor refracción. En nuestro caso, el medio externo casi siempre es el aire y el medio interno es el agua, así que estos valores los consideramos constantes (pero no siempre ocurre así).
5. La córnea es una lente insuficiente en sí misma para generar una imagen nítida en la retina en la gran mayoría de los casos. Pero existen excepciones, en el caso de miopes altos con una graduación muy concreta.
Fuente: http://ocularis.es/
lunes, 22 de octubre de 2012
VISION BAJO EL AGUA...
La atenuación y dispersión reducen dramáticamente la cantidad de
luz natural disponible bajo el agua, restringiendo la visión natural a la luz
del día a solo unos cientos de pies en las mejores condiciones y uno o dos pies
en las peores condiciones o de alta turbidez.
Si no hay suficiente luz (sin un auxiliar luminoso de buceo) para
la visión de día, muchas capacidades visuales que damos por hecho fuera del
agua, serán muy diferentes; incluyendo la agudeza visual, la visión del color, y la buena visión
central.
En una situación de poca luz, la agudeza visual es muy pobre y el
buzo no será capaz de leer; no tendrá una visión clara debido a que todos los
objetos aparecerán blancos, grises o negros; tendrá que mirar indirectamente
los objetos, para distinguir mejor que con la visión central. Más aún, para
poder ver algo deberá adaptarse a la oscuridad.
Fuera del agua un individuo puede adaptarse gradualmente a la
oscuridad durante el crepúsculo y probablemente no note el cambio en la visión;
sin embargo, un buzo puede ir de la luz brillante en el bote hacia la oscuridad
subacuática y quedar completamente ciego. Para funcionar efectivamente los ojos
del buzo deben ajustarse a la iluminación tenue por al menos 30 minutos si ha
estado en la luz brillante.
Alguna adaptación sucederá mientras el buzo desciende pero el
ritmo de descenso no será tan lento como para hacer de esto una solución práctica,
y se necesitarán otras técnicas. Esto es especialmente importante cuando el
tiempo de buceo en el fondo es corto y la observación importante.
La manera más efectiva de adaptarse a la oscuridad es permanecer
en ella por 15 a 30 minutos antes de bucear. Si esto es imposible, se
recomienda el uso de goggles rojos. El sistema de visión nocturna de los ojos
es relativamente insensible a la luz roja. Consecuentemente, si se usa un
filtro rojo sobre la careta antes de bucear, los ojos se adaptarán parcialmente
y al mismo tiempo habrá suficiente luz para seguir con las actividades en la
visión de día.
Se ha establecido experimentalmente que el agua de mar altera la
visión del color en la misma forma que el uso de lentes azules. Los rayos
ultravioleta llegan más lejos mientras que los infrarrojos son absorbidos
literalmente a centímetros bajo la superficie del agua. A una profundidad de 5
metros el agua deja pasar más del 45% del sector azul del espectro al tiempo
que absorbe más del 60% del sector rojo. Por eso la superficie del agua parece
azul.
Algunas actividades bajo el agua son difíciles de realizar aunque
el buzo esté entrenado para trabajar con poca luz. En tales casos se recomienda
usar iluminación artificial.
FUENTE: http://beatrizmayoral.blogspot.com
viernes, 14 de septiembre de 2012
VISION BAJO EL AGUA...
Mientras está en contacto con el aire, el ojo humano normal hace un
maravilloso trabajo al proporcionar información visual exacta al cerebro. En
contacto con el agua, sin embargo, falla irremediablemente. Para entender
porqué, necesitamos examinar las propiedades ópticas del ojo.
La figura nos muestra una sección lateral del ojo humano y el número que acompaña a cada componente del ojo es su índice de refracción.
En particular, notemos el índice de refracción de la córnea, n(c), que es 1.38.
El poder de refracción de la córnea cuando está en contacto con el aire (cuyo índice de refracción es n(a)=1.00) es
P(a)=[n(c)-n(a)]/R ec. (1)
donde R es el radio de curvatura de la córnea. Si el radio es expresado en metros la unidad de poder es la dioptría. Típicamente tenemos R=0.008 metros. Sustituyendo los valores conocidos en la ecuación de arriba (1) obtenemos
P(a)= 47.5 dioptrías.
Si, en cambio, la córnea está en contacto directo con el agua cuyo índice de refracción es n(w)=1.33, su poder es
P(w)=[n(c)-n(w)]/R = 6.3 dioptrías.
La córnea ha perdido 41.2 dioptrías (87%) de su poder de refracción. Esto significa que, bajo el agua, el ojo se vuelve severamente hipermétrope, así que los rayos de luz paralelos que entran al ojo relajado no enfocan en la retina, sino bastante por detrás por lo que todo se ve borroso.
¿Puede la acomodacion del cristalino compensar la pérdida de poder de la córnea? Desafortunadamente no.
Lo mejor que el músculo ciliar puede hacer para que el cristalino enfoque es modificar su forma por unas 16 dioptrías, y eso es solo para los niños muy pequeños.
Para los adultos la máxima acomodación del cristalino es de aproximadamente 10 dioptrías a la edad de 30 años, y este número decrece hasta 1 dioptría a la edad de 60 años.
La solución más popular para este problema es el uso de una careta. La careta acomoda frente a los ojos una interfase agua/aire, y esto restablece el funcionamiento normal de la córnea, aunque produce problemas como el aumento en el tamaño de la imagen y la reducción del campo visual.
Fuente: http://beatrizmayoral.blogspot.com.ar/
La figura nos muestra una sección lateral del ojo humano y el número que acompaña a cada componente del ojo es su índice de refracción.
En particular, notemos el índice de refracción de la córnea, n(c), que es 1.38.
El poder de refracción de la córnea cuando está en contacto con el aire (cuyo índice de refracción es n(a)=1.00) es
P(a)=[n(c)-n(a)]/R ec. (1)
donde R es el radio de curvatura de la córnea. Si el radio es expresado en metros la unidad de poder es la dioptría. Típicamente tenemos R=0.008 metros. Sustituyendo los valores conocidos en la ecuación de arriba (1) obtenemos
P(a)= 47.5 dioptrías.
Si, en cambio, la córnea está en contacto directo con el agua cuyo índice de refracción es n(w)=1.33, su poder es
P(w)=[n(c)-n(w)]/R = 6.3 dioptrías.
La córnea ha perdido 41.2 dioptrías (87%) de su poder de refracción. Esto significa que, bajo el agua, el ojo se vuelve severamente hipermétrope, así que los rayos de luz paralelos que entran al ojo relajado no enfocan en la retina, sino bastante por detrás por lo que todo se ve borroso.
¿Puede la acomodacion del cristalino compensar la pérdida de poder de la córnea? Desafortunadamente no.
Lo mejor que el músculo ciliar puede hacer para que el cristalino enfoque es modificar su forma por unas 16 dioptrías, y eso es solo para los niños muy pequeños.
Para los adultos la máxima acomodación del cristalino es de aproximadamente 10 dioptrías a la edad de 30 años, y este número decrece hasta 1 dioptría a la edad de 60 años.
La solución más popular para este problema es el uso de una careta. La careta acomoda frente a los ojos una interfase agua/aire, y esto restablece el funcionamiento normal de la córnea, aunque produce problemas como el aumento en el tamaño de la imagen y la reducción del campo visual.
Fuente: http://beatrizmayoral.blogspot.com.ar/
martes, 13 de diciembre de 2011
SANTA LUCIA, PATRONA DE LOS CIEGOS...
El 13 de diciembre es el día de Santa Lucía,, la patrona de los ciegos (y también de las modistas, porque se quemaban la vista cosiendo a la luz de las velas). Y es este día cuando empiezan de verdad las Navidades, con las ferias para la preparación de los Belenes, y cuando empezaban las vacaciones navideñas de los estudiantes.
Imagen: Iconografía religiosa se le representa normalmente con una espada que le atraviesa el cuello, una palma, un libro, una lámpara de aceite y en ocasiones también con dos ojos en un platón.
¿Por qué Santa Lucía?
Unas fiestas tan largas, en las que se acumulan las antiquísimas fiestas de celebración del solsticio de invierno (con una antigüedad de decenas de milenios); las mucho más modernas fiestas de fin de año (cuentan con muy pocos milenios de antigüedad); la aún más moderna fiesta conmemorativa del Nacimiento de Jesús, la piedra angular del cristianismo; la fiesta de las bromas, la de los Inocentes, el día de las inicentadas; la gran fiesta de los regalos, focalizada en los Reyes Magos. Son muchas fiestas en una, que necesitan una larga preparación.
Y es la fiesta de Santa Lucía el día en que se inician con toda formalidad y solemnidad los preparativos de la Navidad, cuando se inauguraban los puestos de venta de figuras y adornos para hacer el belén, musgo para representar el verdor de los prados, el típico acebo, el muérdago, las casas y poblados, y todo lo que podía añadir la imaginación y el ingenio.
Pero la Navidad no es sólo un recreo para la vista, sino también para el oído. Y justo los que carecían del sentido de la vista, los ciegos, cuya patrona es Santa Lucía, justo esos eran los grandes protagonistas del recreo que representa la Navidad para el oído. Era el gran momento de los ciegos. Para ellos tenía reservada la Navidad un lugar de honor y privilegio. Las cuadrillas de chicos y chicas que iban por las casa cantando villancicos y pidiendo el aguinaldo, eran de ciegos.
Pero no eran ni mucho menos un espectáculo triste, nada de eso: Cantaban muy bien, porque tenían bien ensayados sus villancicos, cantaban incluso a varias voces, se acompañaban de los instrumentos propios de la Navidad (pandereta y zambomba sobre todo) y llegaban a formar pequeños coros muy bien conjuntados.
Pasaban por las casas a cantar ante el respectivo pesebre, y las buenas gentes les obsequiaban en dinero y en especie. Era la manera de compartir la Navidad con los menos afortunados, y de gozarla en armoniosa comunidad. Las sociedades de ciegos solían admitir entre ellos a los que sin ser ciegos, sufrían malformaciones y deficiencias de cualquier género. Era la primera institucionalización espontánea del amor navideño, del que hoy se llama "espíritu de la Navidad". Los ciegos y todos los que sufrían cualquier otra deficiencia física o psíquica tenían un sitio de honor en la Navidad: formaban parte esencial y dignísima de su alegría, de su fiesta, de su generosidad.
No salían estos grupos de impedidos a mover la pena y la piedad de las gentes, sino a darles alegría, a recrearles con esa nota de color tan consustancial de la Navidad como los villancicos. No había radio ni televisión, pero gracias a ellos el alegre son de los villancicos llenaba el ambiente, llenaba la Navidad.
Y tanto se esmeraban los ciegos y los demás impedidos agrupados a ellos, que en los numerosos villancicos compuestos para ser representados además de cantados, conseguían dignísimas representaciones. Ni que decir tiene que la condición de privilegio que en la celebración de la Navidad tenían en los pueblos los pastores, pasó en las ciudades a los ciegos.
Igual que aquéllos, éstos tenían absoluta prioridad en el ritual de la Adoración de los Pastores y detrás de ellos de los demás fieles en la Misa del Gallo, que era una auténtica representación, un verdadero auto sacramental, del que formaban parte los villancicos. Pues ahí estaban los ciegos, los tullidos, los contrahechos, los deficientes. Eran los grandes privilegiados en ese gran rito de ser los primeros en adorar al Redentor, al Salvador recién nacido. Para ellos era realmente grande la gran noticia que anunciaba el Ángel: Os anuncio una gran alegría: os ha nacido un Redentor. Ellos ocupaban el lugar de los pastores en la ciudad. Ellos eran los primeros en el gran Evangelio (en la Buena Nueva) de la Redención. Esa era la gran Navidad.
viernes, 18 de noviembre de 2011
LAS MUJERES Y LOS PROBLEMAS VISUALES...
La Organización Mundial de la Salud (OMS) señaló que de las 45 millones de personas ciegas en el mundo, más del 60 por ciento son mujeres, debido a que ellas son más longevas y hay factores intrínsecos al género, que pueden predisponerlas a padecer problemas visuales.
Los datos de la OMS fueron difundidos en el Día Mundial de la Visión añadieron que también existen condiciones médicas prevalentes en la población femenina como las enfermedades autoinmunes (lupus y artritis reumatoide) que pueden causar inflamación del nervio óptico y/o sequedad del ojo, afectando la visión.
Nancy Muñoz, adscrita al departamento de Oftalmología del Hospital Central Militar de México, destacó en el informe internacional que "los cambios hormonales en la mujer también pueden provocar alteraciones fisiológicas y visuales".
Muñoz insistió en "la importancia de realizar un control oftalmológico anual para controlar la salud visual y poder detectar alteraciones, para que puedan ser tratadas y evitar patologías de la vista que pueden causar casos de ceguera".
Para conservar la salud de los ojos, se recomienda ingerir alimentos sanos y tener una dieta balanceada, no fumar y utilizar una iluminación apropiada en el hogar y áreas de trabajo.
También, los especialistas aconsejan hacer ejercicios regularmente, controlar enfermedades como la diabetes y usar anteojos de manera diaria que ayuden a proteger los ojos de los rayos UV y del deslumbramiento, que deterioran la calidad visual.
Ernesto Ferrer, presidente del Consejo Argentino de Oftalmología (CAO), indicó que "Argentina no cuenta con una estadística sobre la incidencia de las alteraciones visuales por sexo".
Pero señaló que "la experiencia médica indica que la proporción de disminuciones visuales y ceguera es casi igual, tanto en hombres como en mujeres".
Reconoció que hay degeneraciones maculares relacionadas con la edad o la enfermedad de catarata, que "si no se tratan pueden causar una importante disminución visual, pero también hay factores que pueden predisponerlas y están relacionados con otras enfermedades, en vez de con la edad como se cree habitualmente".
En ese sentido, insistió en la importancia de "controlar el estado de la vista con una visita al oftalmólogo cada año porque hay enfermedades que pueden causar ceguera y si se tratan detectándose sobre todo a tiempo, se puede evitar ese cuadro".
Con el objetivo de eliminar para el año 2020 los casos de ceguera evitables, la OMS dispuso que cada año se celebre el Día Mundial de la Visión, en el que llama a los centros que trabajan en el cuidado de la vista a fomentar la prevención de enfermedades.
David Pelayes, director del Centro de Investigaciones Aplicadas y Alta Complejidad Oftalmológica de la Universidad Maimónides y jefe de Retina del Hospital Durand, aconsejó que "a partir de los 60 o 65 años, todas las personas tendrían que hacerse un control oftalmológico ante la posibilidad de que puedan detectarse casos de degeneración macular y porque la pérdida de la visión central repercute enormemente en la calidad de vida del paciente".
Fuente: http://www.losandes.com.ar/notas/2011/11/10/ceguera-cosa-mujeres-605674.asp
Los datos de la OMS fueron difundidos en el Día Mundial de la Visión añadieron que también existen condiciones médicas prevalentes en la población femenina como las enfermedades autoinmunes (lupus y artritis reumatoide) que pueden causar inflamación del nervio óptico y/o sequedad del ojo, afectando la visión.
Nancy Muñoz, adscrita al departamento de Oftalmología del Hospital Central Militar de México, destacó en el informe internacional que "los cambios hormonales en la mujer también pueden provocar alteraciones fisiológicas y visuales".
Muñoz insistió en "la importancia de realizar un control oftalmológico anual para controlar la salud visual y poder detectar alteraciones, para que puedan ser tratadas y evitar patologías de la vista que pueden causar casos de ceguera".
Para conservar la salud de los ojos, se recomienda ingerir alimentos sanos y tener una dieta balanceada, no fumar y utilizar una iluminación apropiada en el hogar y áreas de trabajo.
También, los especialistas aconsejan hacer ejercicios regularmente, controlar enfermedades como la diabetes y usar anteojos de manera diaria que ayuden a proteger los ojos de los rayos UV y del deslumbramiento, que deterioran la calidad visual.
Ernesto Ferrer, presidente del Consejo Argentino de Oftalmología (CAO), indicó que "Argentina no cuenta con una estadística sobre la incidencia de las alteraciones visuales por sexo".
Pero señaló que "la experiencia médica indica que la proporción de disminuciones visuales y ceguera es casi igual, tanto en hombres como en mujeres".
Reconoció que hay degeneraciones maculares relacionadas con la edad o la enfermedad de catarata, que "si no se tratan pueden causar una importante disminución visual, pero también hay factores que pueden predisponerlas y están relacionados con otras enfermedades, en vez de con la edad como se cree habitualmente".
En ese sentido, insistió en la importancia de "controlar el estado de la vista con una visita al oftalmólogo cada año porque hay enfermedades que pueden causar ceguera y si se tratan detectándose sobre todo a tiempo, se puede evitar ese cuadro".
Con el objetivo de eliminar para el año 2020 los casos de ceguera evitables, la OMS dispuso que cada año se celebre el Día Mundial de la Visión, en el que llama a los centros que trabajan en el cuidado de la vista a fomentar la prevención de enfermedades.
David Pelayes, director del Centro de Investigaciones Aplicadas y Alta Complejidad Oftalmológica de la Universidad Maimónides y jefe de Retina del Hospital Durand, aconsejó que "a partir de los 60 o 65 años, todas las personas tendrían que hacerse un control oftalmológico ante la posibilidad de que puedan detectarse casos de degeneración macular y porque la pérdida de la visión central repercute enormemente en la calidad de vida del paciente".
Fuente: http://www.losandes.com.ar/notas/2011/11/10/ceguera-cosa-mujeres-605674.asp
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lunes, 17 de octubre de 2011
RECUPERAR LA VISION, PERO...
SON OPINIONES CONTROVERTIDAS Y LA VERDAD ES DIFICIL FORMULAR UNA OPINION...
Todos los días, a todas horas (incluso cuando soñamos), un mundo visual aparece ante nosotros. Sin esfuerzo, sin complicaciones. Ver a nuestro alrededor es, para la mayoría de nosotros, tan sencillo como abrir los ojos y mantenerlos así. De rutina, nos movemos ágilmente por la casa, el supermercado o la oficina con una innata e imperceptible capacidad de reconocer la profundidad y localización de los muebles. Los objetos son muy fáciles de identificar por sus colores, formas y tamaños y reconocemos a las personas por sus caras en cuestión de décimas de segundo.
Todo parece tan sencillo que podríamos pensar que desde el día que nacimos empezamos a ver así. Nada más alejado de la realidad. De hecho, nacimos siendo casi ciegos y sólo cuando llegamos a los 4-5 años de edad desarrollamos todo el potencial de nuestra visión.
Todos los días, a todas horas (incluso cuando soñamos), un mundo visual aparece ante nosotros. Sin esfuerzo, sin complicaciones. Ver a nuestro alrededor es, para la mayoría de nosotros, tan sencillo como abrir los ojos y mantenerlos así. De rutina, nos movemos ágilmente por la casa, el supermercado o la oficina con una innata e imperceptible capacidad de reconocer la profundidad y localización de los muebles. Los objetos son muy fáciles de identificar por sus colores, formas y tamaños y reconocemos a las personas por sus caras en cuestión de décimas de segundo.
Todo parece tan sencillo que podríamos pensar que desde el día que nacimos empezamos a ver así. Nada más alejado de la realidad. De hecho, nacimos siendo casi ciegos y sólo cuando llegamos a los 4-5 años de edad desarrollamos todo el potencial de nuestra visión.
Por extraño que parezca, nuestra visión se asemeja, hasta cierto punto, al habla. Nacemos con la potencial capacidad para poder ver y hablar, pero necesitamos de un aprendizaje y desarrollo imprescindible durante los primeros años de la vida (cuando el cerebro muestra una gran plasticidad neuronal) para que esta capacidad pueda desarrollarse en su totalidad.
Por esa razón, si la persona pasa el período crítico de sus primeros años de vida hasta la pubertad sin haber oído ni una palabra (como ocurre con los raros casos de niños ferales), lo más probable es que no conseguirá hablar en toda su vida. En el caso de la visión ocurre algo similar, si el bebé/niño no ha visto nada desde su nacimiento por diversos problemas médicos, cuando sea adulto será incapaz de poseer ciertas características de la visión humana aunque se recupere su vista. Ver no es sólo una cuestión de abrir los ojos, vemos lo que vemos porque hemos desarrollado nuestro cerebro y aprendido a verlo durante nuestros más tiernos años.
Hoy en día sabemos, por múltiples estudios neurocientíficos, que en la visión hay habilidades innatas y otras adquiridas. Así, por ejemplo, detectar colores y sombras, percibir el movimiento o la luz son algunos de los rasgos más innatos de la visión y no se necesita estrictamente un aprendizaje previo.
Para las habilidades visuales adquiridas, por el contrario, existen una serie de períodos durante los cuales se van adquiriendo en el bebé: El enfoque de los objetos se aprende en torno a los 2 y 3 meses de edad. La percepción de la profundidad (y, por tanto, la visión en 3D) y el reconocimiento de objetos se desarrolla entre los 3 y 6 meses de vida y habilidades más complejas como reconocer caras se adquiere en torno a los 6 meses.
Cada vez es menos extraño que algunos tipos de ceguera puedan solucionarse o paliarse mediante distintos tratamientos como el más convencional trasplante e córnea, la más tecnológica retina artificial o el mas experimental, aunque prometedor trasplante de células madre.
Los avances encaminados a la restauración de la vista en las personas ciegas son abrumadores y es muy probable que, dentro de un período indeterminado de tiempo, se incremente poco a poco el porcentaje de ciegos que podrían recuperar la visión. Sin duda, se trata de una excelente noticia pero no hay que olvidar el gran "pero" en todo este asunto: Para una persona que ha sido ciega desde su nacimiento o en sus primeros años y no ha visto durante décadas la experiencia de volver a ver podría resultar incómoda e, incluso, realmente dramática.
Como se ha comentado anteriormente, vemos lo que vemos por el desarrollo cerebral y aprendizaje visual que hemos realizado durante nuestros primeros años. Si una persona carece de esta fase fundamental para la visión o se ha visto interrumpida por una ceguera repentina y esa ceguera persiste durante muchos años, la persona será totalmente incapaz de tener ciertas habilidades visuales, que dependerán del momento en que comenzó la ceguera y de la duración de ésta. Eso sí, poseerían las habilidades más innatas de la visión como percibir el movimiento o la luz y detectar colores y sombras.
Los problemas más comunes que se presentarían ante una persona ciega desde su más tierna infancia que recuperase la vista muchos años después serían los siguientes:
-Incapacidad para detectar la profundidad. Esto implica una gran dificultad para moverse guiándose sólo por la vista porque no existe la capacidad para percibir en tres dimensiones. Así, por ejemplo, si un objeto se aleja o se acerca ellos perciben que, en realidad, se está agrandando o haciendo pequeño. Esto también supone una dificultad para interaccionar con los elementos de alrededor.
-Incapacidad para reconocer lo que se está viendo (agnosia). Existe una gran diferencia entre ver y reconocer lo que se está viendo (mucho más que entre oír y escuchar). Para la mayoría de nosotros están tan completamente unidos que ni nos damos cuenta de la gran diferencia que hay entre ambos pero es vital. Las personas ciegas que no llegaron a desarrollar esta capacidad siendo bebés aunque recuperen la vista son incapaces de reconocer lo que ven.
Además de lo anterior, también pueden tener dificultades en percibir las formas de los objetos o en enfocar la vista.
-Incapacidad para reconocer caras (prosopagnosia). El reconocimiento de las caras es una de las habilidades visuales más complejas y tardías en desarrollarse y las personas que no han podido desarrollar esta fase por ser ciegas al recuperar la vista son incapaces de reconocer las caras. Si la ceguera ha sido más tardía, se pueden reconocer pero encuentran especial dificultad a distinguir las caras de los hombres de las mujeres o entre diferentes personas.
Debido a todo lo anterior, la recuperación de la visión puede ser algo que provoque una gran confusión a personas que han sido ciegas desde sus primeros años, como si ante ellos se abriera un mundo nuevo que rompe con todos sus "esquemas" cerebrales. Un mundo para el que no se habían adaptado ni habituado. No es de extrañar, por tanto, que entre los casos descritos en la literatura científica sobre ciegos tempranos que recuperaron la visión, tras mucho tiempo, encontremos frecuentes casos de depresión e, incluso, de suicidio.
Así le ocurrió al famoso Virgil, comentado con sumo detalle y exquisitez por el prestigioso neurólogo Oliver Sacks en su libro "Un antropólogo en Marte". Desde muy pequeño fue casi ciego por unas cataratas. Cuando le operaron a los 50 años su vida cambió repentinamente, para mal. Se encontraba constantemente frustrado y confuso ante lo que veía porque no era capaz de reconocerlo y no tardó en entrar en una profunda depresión. Algo similar le ocurrió a Sidney Bradford, ciego de larga duración que recuperó la vista tras un trasplante de córneas. La operación, lejos de mejorar su vida, la empeoró drásticamente: fue incapaz de trabajar con su nuevo sentido y, a los dos años, se suicidó. Por extraño que resulte, recuperar la visión puede no ser, a veces, una buena idea.
Fuente: http://blogs.elpais.com/la-doctora-shora/2011/10/la-controvertida-experiencia-de-recuperar-la-vision.html
Por esa razón, si la persona pasa el período crítico de sus primeros años de vida hasta la pubertad sin haber oído ni una palabra (como ocurre con los raros casos de niños ferales), lo más probable es que no conseguirá hablar en toda su vida. En el caso de la visión ocurre algo similar, si el bebé/niño no ha visto nada desde su nacimiento por diversos problemas médicos, cuando sea adulto será incapaz de poseer ciertas características de la visión humana aunque se recupere su vista. Ver no es sólo una cuestión de abrir los ojos, vemos lo que vemos porque hemos desarrollado nuestro cerebro y aprendido a verlo durante nuestros más tiernos años.
Hoy en día sabemos, por múltiples estudios neurocientíficos, que en la visión hay habilidades innatas y otras adquiridas. Así, por ejemplo, detectar colores y sombras, percibir el movimiento o la luz son algunos de los rasgos más innatos de la visión y no se necesita estrictamente un aprendizaje previo.
Para las habilidades visuales adquiridas, por el contrario, existen una serie de períodos durante los cuales se van adquiriendo en el bebé: El enfoque de los objetos se aprende en torno a los 2 y 3 meses de edad. La percepción de la profundidad (y, por tanto, la visión en 3D) y el reconocimiento de objetos se desarrolla entre los 3 y 6 meses de vida y habilidades más complejas como reconocer caras se adquiere en torno a los 6 meses.
Cada vez es menos extraño que algunos tipos de ceguera puedan solucionarse o paliarse mediante distintos tratamientos como el más convencional trasplante e córnea, la más tecnológica retina artificial o el mas experimental, aunque prometedor trasplante de células madre.
Los avances encaminados a la restauración de la vista en las personas ciegas son abrumadores y es muy probable que, dentro de un período indeterminado de tiempo, se incremente poco a poco el porcentaje de ciegos que podrían recuperar la visión. Sin duda, se trata de una excelente noticia pero no hay que olvidar el gran "pero" en todo este asunto: Para una persona que ha sido ciega desde su nacimiento o en sus primeros años y no ha visto durante décadas la experiencia de volver a ver podría resultar incómoda e, incluso, realmente dramática.
Como se ha comentado anteriormente, vemos lo que vemos por el desarrollo cerebral y aprendizaje visual que hemos realizado durante nuestros primeros años. Si una persona carece de esta fase fundamental para la visión o se ha visto interrumpida por una ceguera repentina y esa ceguera persiste durante muchos años, la persona será totalmente incapaz de tener ciertas habilidades visuales, que dependerán del momento en que comenzó la ceguera y de la duración de ésta. Eso sí, poseerían las habilidades más innatas de la visión como percibir el movimiento o la luz y detectar colores y sombras.
Los problemas más comunes que se presentarían ante una persona ciega desde su más tierna infancia que recuperase la vista muchos años después serían los siguientes:
-Incapacidad para detectar la profundidad. Esto implica una gran dificultad para moverse guiándose sólo por la vista porque no existe la capacidad para percibir en tres dimensiones. Así, por ejemplo, si un objeto se aleja o se acerca ellos perciben que, en realidad, se está agrandando o haciendo pequeño. Esto también supone una dificultad para interaccionar con los elementos de alrededor.
-Incapacidad para reconocer lo que se está viendo (agnosia). Existe una gran diferencia entre ver y reconocer lo que se está viendo (mucho más que entre oír y escuchar). Para la mayoría de nosotros están tan completamente unidos que ni nos damos cuenta de la gran diferencia que hay entre ambos pero es vital. Las personas ciegas que no llegaron a desarrollar esta capacidad siendo bebés aunque recuperen la vista son incapaces de reconocer lo que ven.
Además de lo anterior, también pueden tener dificultades en percibir las formas de los objetos o en enfocar la vista.
-Incapacidad para reconocer caras (prosopagnosia). El reconocimiento de las caras es una de las habilidades visuales más complejas y tardías en desarrollarse y las personas que no han podido desarrollar esta fase por ser ciegas al recuperar la vista son incapaces de reconocer las caras. Si la ceguera ha sido más tardía, se pueden reconocer pero encuentran especial dificultad a distinguir las caras de los hombres de las mujeres o entre diferentes personas.
Debido a todo lo anterior, la recuperación de la visión puede ser algo que provoque una gran confusión a personas que han sido ciegas desde sus primeros años, como si ante ellos se abriera un mundo nuevo que rompe con todos sus "esquemas" cerebrales. Un mundo para el que no se habían adaptado ni habituado. No es de extrañar, por tanto, que entre los casos descritos en la literatura científica sobre ciegos tempranos que recuperaron la visión, tras mucho tiempo, encontremos frecuentes casos de depresión e, incluso, de suicidio.
Así le ocurrió al famoso Virgil, comentado con sumo detalle y exquisitez por el prestigioso neurólogo Oliver Sacks en su libro "Un antropólogo en Marte". Desde muy pequeño fue casi ciego por unas cataratas. Cuando le operaron a los 50 años su vida cambió repentinamente, para mal. Se encontraba constantemente frustrado y confuso ante lo que veía porque no era capaz de reconocerlo y no tardó en entrar en una profunda depresión. Algo similar le ocurrió a Sidney Bradford, ciego de larga duración que recuperó la vista tras un trasplante de córneas. La operación, lejos de mejorar su vida, la empeoró drásticamente: fue incapaz de trabajar con su nuevo sentido y, a los dos años, se suicidó. Por extraño que resulte, recuperar la visión puede no ser, a veces, una buena idea.
Fuente: http://blogs.elpais.com/la-doctora-shora/2011/10/la-controvertida-experiencia-de-recuperar-la-vision.html
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GRACIAS
Quiero dar las gracias a todos aquellos que pasan, leen y alguna vez comentan este humilde blog.
Ustedes son el motor del blog, que sin visitas, ni comentarios no valdría la pena el tiempo que se invierte aquí (que es bastante).
Los animo a que sigan ahi,participando y comentando, que este blog es tanto del que escribe, como del que comenta, como del que lo lee.
Gracias.
Cuando se apaga la luz. Mi historia con Maculopatia
No soy escritora, ni pretendo serlo, solo tuve la necesidad de dar un mensaje de aliento, dejar palabras positivas e informar, porque ese es el objetivo que tengo muy fuerte.Una enfermedad sea cual sea, puede vivirse de dos maneras: sentado lamentándose por lo que no se tiene o seguir adelante afrontando lo que nos tocó. Mi historia es simple, sencilla, pero escrita con el corazón.Estoy convencida que si sale de nuestro interior seguramente será suficiente para que te emocione, te movilice, te lleve a tomar la vida con otra mirada.Seguir siempre y a pesar de caer, ¡volver a levantarse! “Lo esencial es invisible a los ojos, solo se ve con el corazón…”

